domingo, 20 de septiembre de 2015

DESARROLLO... INVOLUCIÓN, QUIZÁ.

A lo largo de los años, de los siglos y de los milenios, el ser humano ha ido saciando su sed de conocimientos, ha ido calmando su necesidad de responder a preguntas que le intrigaban a cerca de lo que le rodeaba, y de este modo se ha producido eso que llaman desarrollo.

Desarrollo. Y todos pensamos en tecnología avanzada, máquinas robotizadas que cada día se asemejan más al ser humano. Edificios inteligentes en los que, con tan sólo apretar un botón, todo se pone en marcha o deja de hacerlo; medios de transporte menos contaminantes, nuevos materiales, energías alternativas... Todo eso está muy bien, pero, ¿no es un poco reduccionista? ¿No estamos limitando al ser humano a evolucionar en su cognición?

Yo me pregunto, ¿y qué sucede con las emociones? ¿Qué ocurre con ese motor que nos hace relacionarnos con los demás y que es innato en nuestra especie? ¿Por qué se está dejando de lado? ¿Por qué no se le da valor? ¿Por qué no se invierte en la investigación en este terreno? ¿Por qué ya, desde la Escuela, y promovido por leyes sin sentido, se intenta evitar que el ser humano se desarrolle en eso que le hace humano?

Es triste, muy triste. Y quizá no estemos siendo conscientes de ello porque, estamos tan centrados en lo intelectual, que nos estamos olvidando de poner nombre a lo que sentimos. Nos estamos olvidando de tener un criterio que nos permita discernir que, quizá, el desarrollo también tenga que ver con ser cada día más capaces de crear relaciones de igualdad, respeto, tolerancia, equidad... relaciones que nos permitan convivir y luchar por aquello que creemos justo; relaciones en las que nadie nos diga qué pensar, qué opinar, qué decidir... aunque sea de manera encubierta.

Del currículo de la educación obligatoria se están eliminando todas aquellas materias que tienen que ver con la piel, con sentir, con pensar, con abrir los ojos y la mente a otras realidades, a otras opiniones, a otras formas de pensar... ¿Por qué? ¿Qué temen?

Quizá que aprendamos y evitemos eso de que "el hombre es el único ser que tropieza dos veces en la misma piedra", y así continuar con el monopolio de las mentes.

¡Y qué inteligente es el ser humano! ¡Cómo va creciendo su cerebro a medida que su inteligencia se va desarrollando y va alcanzando nuevos retos! ¡Qué orgullo!

¡Qué pena! ¡Qué lástima! Cada vez nuestro corazón se hace más pequeño y nuestra piel se arruga más, porque se siente menos. Y si alguien decide alzar la voz y proclamar que hay algo más llamado inteligencia emocional, algo llamado intenligencias múltiples (dónde no sólo tiene cabida "lo racional"), se le tacha con un color y tinte político despectivo.

¡Señores! La emoción no entiende de política, ni de pensamiento, ni de partidos políticos. La emoción sólo entiende de sentimientos, sólo entiende de eso que un día les hizo enamorarse de sus parejas, anhelar la ausencia por la muerte de un ser querido o ilusionarse con sueños adolescentes. 

¡Señores! Están contribuyendo a la crionización  del ser humano. Igual piensan que el desarrollo podrá salvarles en algún momento. 

No se sorprendan si, sin mucho tardar, en el momento en el que necesiten de la ayuda de alguien, nadie se la dé. Serán responsables de que tenga congelado el corazón.


martes, 15 de mayo de 2012

PREPARAR LA CELDA DE ESPERA


El avaro castigado

Había una vez un hombre muy rico: tenía muchas mujeres, un gentío de servidumbre, la mejor vivienda de la aldea y grandes tesoros.
Este hombre, absorbido por la administración de sus bienes, era inteligente y tenaz en el trabajo. Desgraciadamente tenía un solo ideal: la riqueza. Cuando un mendigo se presentaba ante él lo echaba de mala manera diciéndole: “Trabaja y serás rico como yo”. Su avaricia era tal que también prohibía a sus familiares cualquier gesto de generosidad.
Mas también para él llegó el día en que, como acontece a cada mortal, tuvo que morir. En espera del juicio, las almas de los muertos quedan encerradas en una habitación de la que pueden mirar por una ventanilla hacia el mundo de la felicidad o el mundo de la desgracia, objetos de su esperanza o destrucción. En aquellas celdas se encuentran provisiones. Sin embargo, nuestro hombre fue encerrado en la celdilla sin ventana y en la que no había ni alimento ni una escudilla de agua.
Desengañado, empezó a protestar y a gritar en contra del trato inhumano que le habían reservado, así que Sima, el guardián de las almas, fue a preguntarle la causa de sus protestas.
-¡Me han encerrado en una habitación oscura y sin provisiones!
-¿No lo sabías? –respondió sorprendido el guardián-. Si tú hubieses pensado en prepararte alguna provisión cuando estabas en la tierra, ahora la encontrarías aquí.
El avaro, puesto en aprietos delante de la prueba evidente de su negligencia para la vida futura, suplicó a Sidma que obtuviese de Dios el permiso de regresar un mes a la tierra para enmendarse. El guardián le consiguió dos meses  de tiempo y lo reenvió a la tierra, con el pacto de que no revelase a nadie el privilegio excepcional.
Retornado entre los suyos, que pensaron que se  había curado en el último instante de la enfermedad, se puso a comprar cantidades de harina, aceite, miel almendras, azúcar y otros productos. Movilizó a todas las mujeres del pueblo para preparar galletas, bizcochos crujientes y tortas.
Había tomado a su servicio un panadero que, con ayuda de algunos ayudantes, trabajaba día y noche cocinando dulces. Se vieron bien pronto en su casa largos collares de rosquillas mientras las mesas se llenaban de tortas y bizcochos. Mirando crecer las provisiones de día en día, nuestro hombre se llenaba las manos pensando que tenía para comer por toda la eternidad.
Llegó finalmente el día de su nueva muerte y sucedió que la última hornada  de bizcochos, tal vez por el cansancio del panadero, se quemó. Casualmente, en aquel instante un mendigo tocó a la puerta. El avaro esta vez consintió en darle un dulce, pero escogió para el mendigo el bizcocho más quemado de la última hornada, que era como un pedazo de carbón.
Después llegó Sidma, el guardián de las almas, que lo volvió a llevar a la celda de espera. El hombre creyó que encontraría la montaña de provisiones que se había preparado en la tierra. Con desesperada sorpresa, lo que encontró fue el dulce quemado que ofreció al mendigo. Entonces entendió.

Leyenda africana



Bajado de youtube.com 
Disculpas por las faltas de ortografía. 
No pude modificar el vídeo.










miércoles, 18 de abril de 2012

"LA FELICIDAD SON MOMENTOS DE DESCUIDO"


 
¿DÓNDE SE ESCONDE LA FELICIDAD?

Al principio de los tiempos se reunieron varios demonios para hacer una travesura.
Uno propuso:

-Tendríamos que robar algo a los hombres. El problema es: ¿qué les robamos?

Tras pensarlo mucho, uno dijo: 


-¡Ya lo sé! Les robaremos la felicidad. Pero el problema está en dónde esconderla para que no la puedan recuperar...

Uno opinó:

- Podríamos esconderla en la cumbre de la montaña más alta.

Pero inmediatamente, otro replicó:

- No, recuerda que tienen fuerza. Alguna vez alguien puede subir y encontrarla. Si uno la encuentra, enseguida todos sabrán dónde está... Inmediatamente otro propuso:- Vamos a esconderla en el fondo del mar...

 Pero acto seguido le replicaron:

- No, recuerda que son curiosos. Alguna vez alguien llegará a construir un aparato para poder bajar y la podrá encontrar...

 Y todavía otro dijo.

- Escondámosla en un planeta bien alejado de la Tierra.

Y le respondieron todos:

- No, recuerda que son inteligentes, y cualquier día habrá alguien que construirá una nave que pueda viajar y descubrirla. Y entonces, todos tendrán la felicidad...

El último de ellos era un demonio que hasta aquel momento había estado callado escuchando atentamente cada una de las propuestas de los otros. Tras hacer un análisis de cada una, propuso:

- Creo saber dónde ponerla para que realmente nadie nunca la encuentre.

Los demás, sorprendidos, le dijeron a coro:

- ¿Dónde?

El demonio respondió:

- La esconderemos dentro de ellos mismos. Estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Todos reconocieron que tenía razón y estuvieron de acuerdo. Y, desde entonces, ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad por todas partes sin darse cuenta que la lleva escondida dentro de sí mismo.


domingo, 15 de abril de 2012

"LA GENTE QUE ME GUSTA"


" Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. 

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios. 

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio. 

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto. 

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.  

A estos los llamo mis amigos.  

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.  

Me gusta la gente que con su energía, contagia.  

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.  

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata. 

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. 

La gente que lucha contra adversidades. 

Me gusta la gente que busca soluciones. 

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad. 

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón. 

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE. 

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido."

(Mario Benedetti) 

sábado, 14 de abril de 2012

"LAS ESTRELLAS REBOTONAS"

Hace mucho tiempo, y también ahora, en alguna esquina del universo... había un montón de estrellas a las que no les gustaba nada la vida que llevaban. Estaban hartas  de estar fijas sin poder moverse, sólo titilando de vez en cuando, hartas de que sólo se pudiera fugar una en Navidad, hartas de que sólo pudieran salir de noche.

Estaban muertas de aburrimiento. Eran rebotonas(*). Así que propusieron al resto de estrellas, que eran mayoría absoluta, la posibiliad de cambiar las cosas (¡Nosotras queremos salir también con el sol! ¡Conocer otros mundos! ¡Fugarnos todas! ¡Queremos "BRILLAR" más!). Pero al resto de la mayoría de estrellas les daba mucho miedo el cambio. De manera que las estrellas rebotonas decidieron pedirle ayuda a la Luna.

- ¿Qué podemos hacer? - le preguntaron-. Las demás no quieren cambiar.

- Veréis, mis valientes, yo ilumino un planeta que se llama Guerra, perdón, quise decir la Tierra, y lleva muchos años, muchos años perdiendo su luz. Allí les vendrá muy bien algo más de brillo.

- Pero ¿cómo nos poderemos fugar hasta la Tierra? Somos un montón y sólo se puede fugar una en Navidad.

- Si os unís, lo conseguiréis. Así funciona el universo. Abrazáos mucho, mucho, mucho, hasta que consigáis ser una gran estrella. Sabreís que lo estáis haciendo bien porque cada vez brillaréis más - dijo la Luna.

Las estrellas empezaron el movimiento.

- En cuanto os suelte caeréis a la Tierra. Una vez allí, buscáos la vida...

... Y encontraron la vida. Porque cada estrella eligió a alguien para meterse dentro.

Y es por eso que desde entonces, aquí en la Tierra hay un montón de gente que tiene una estrella. Y saben que cuanto más unidas, más brillan (y en el cielo se reflejan).

Y tú, ¿tienes una estrella rebotona dentro?

(*) Rebotonas: estrellas llenas de vida, que lo pasan muy mal si tienen que estar quietas sin poder evolucionar.

(López Salamero & Cameros Sierra
"Cuentos para antes de despertar"
Ed. Paneta).


lunes, 9 de abril de 2012

21:00 - 21:10 -GREENWICH

Mi vida:
    
     Cómo no llamarte de la bonita forma en que tú me llamas, que tanto me gusta, que me hace extremecer.
    
     Puede que te preguntes por qué te escribo una carta después de haber hablado contigo; cuando se trata de sentimientos me cuesta expresarme con claridad, se me quedan muhcas cosas dentro y escribiendo soy capaz de decirlas todas (y contigo no quiero guardarme nada).

     Quizá también te preguntes por qué te escribo "a mano" y no lo hago a ordenador y después lo imprimo; quería que vieras cómo me tiembla el pulso mientras escribo, cómo puede que me vaya equivocando en letras y palabras porque son muchas las cosas que quiero decir (no voy a repetir ni volver a escribir la carta por tachones que tenga: las dudas, el error, el "nervio"... soy así).

     ¿Sabes? No sé muy bien por dónde empezar. Te imagino leyendo esta carta y se me saltan las lágrimas, me tiembla el pulso, tengo que parar por momentos para poder coger aire y poder continuar.

     ¿Sabes? Todo esto que estamos viviendo me da miedo, mucho miedo. Me da miedo que te preocupes por mí y que estés pendiente de mí. No estoy acostumbrada y me asusta.

     Me aterra no estar preparada para tantas cosas que tú y yo conocemos (aunque no vaya a ser así, como tú dices). Me da pavor enamorarme de ti y que todo vaya mal (no sé si podría superarlo, ya no tengo muchas fuerzas).


     Me dan miedo y me asustan muchas cosas, pero lo que más miedo me da es juzgarme a mí misma y decepcionarme, darme cuenta de que no soy perfecta y que cometo errores (aunque tú digas que no tengo que dar explicaciones a nadie; tú y yo sabemos...).

     Estoy desbordada: no sé qué pensar, qué decir, qué hacer... me siento tan frágil...

     No sé cómo decirte que tiemblo cada vez que me miras, que me acaricias, que me sonríes, que me tranquilizas cuando me pongo nerviosa, con cada uno de tus detalles, de tus bolsitas de gominolas - sorpresa, con cómo eres capaz de entender, de percibir lo que no puede hacerse sólo con los ojos... Son tantas cosas...

     Me haces temblar cuando me dices "te adoro". Adoro tantas cosas yo también, como dice la canción...



     No cambio ni una sola palabra, sólo puedo añadir más: adoro cuando me sorprendes con tus reflexiones, cuando eres capaz de sacarme una sonrisa y una carcajada con tus tonterías. Adoro cuando recuerdas cosas que digo o que he hecho y que yo había olvidado; cuando te fijas en pequeños detalles que pasan inadvertidos. Adoro cómo pequeños gestos y palabras me encogen el corazón ( me hiciste temblar  cuando me dijiste que te dabas cuenta de cómo te acaricio cada vez que te cojo la mano). Adoro cada una de tus caricias, cómo intentas hacerme sentir la persona más especial del Mundo. Adoro cada vez que me dices que te gusto tal y como soy, sin más; que me digas "guapa" cada vez que me ves. Adoro que me cojas y me abraces por la espalda, que me beses en el cuello, que me digas que me echas de menos...

     Adoro tantas cosas...

     Aunque no lo creas, has sido tan importante para mí... Es fácil tocarme el corazón, pero es difícil que me rinda a los pies de nadie, y yo me he rendido a tus pies, aunque no lo haya demostrado, aunque parezca fría. y fuerte, has hecho magia conmigo. Te has ganado mi corazón, mi confianza, mi ternura, "mis armaduras". Contigo he sido capaz de quitarme tantas cosas que me pongo para defenderme del dolor... Contigo he sido capaz de ser yo misma. No sabes el valor que tiene lo que has conseguido.

     Dios mío, son tantas cosas... No tengo palabras. Sólo tengo una palabra que me ronda la mente y el corazón cada vez que pienso en ti. GRACIAS.

     Doy gracias a Dios por haberte colocado en mi camino, por haber compartido contigo este tiempo maravilloso (a pesar de los inconvenientes, de las dificultades, de las discusiones, de todo lo que nos hace diferentes y no nos deja avanzar).

     Doy gracias a Dios porque has sido un rayo de luz en mi vida.

     Ojalá tuviera una varita mágica con la que poder hacer desaparecer lo que nos separa. Ojalá puedas encontrar a una persona que cubra tus expectativas, tus necesidades; una persona que te haga feliz, con la que puedas compartir tus sueños y tu vida, que te complemente.

     Ojalá encuentres al amor de tu vida y sea eterno.

     Es tanto lo que me has dado que no puedo hacer otra cosa nada más que desear lo mejor para ti.

     Sabiamente dijiste ayer que en una noche uno no puede encontrar al amor de su vida, puede que tengas razón, pero también es cierto que uno puede encontrar a una persona maravillosa con la que poder vivir y compartir momentos inolvidables.

     Gracias por tu ternura, por tus abrazos, por tus caricias, por tus besos, por tus bromas, por tus carcajadas, por tus detalles, por tus tonterías, por tus "te adoro", por tus "te echo de menos". Gracias por valorarme tal cuál soy, por hacerme sentir especial, por mimarme, por tocarme el corazón y hacerme extremecer... por estar a mi lado en los momentos duros.

     Gracias por hacerte inolvidable en la historia de mi vida. Te has ganado un huequito en mi corazón, ese ya nadie te lo quita. Eres inolvidable para mí.

     Cuídate, sé fuerte y no olvides que puedes conseguir lo que te propongas (te ganaste mi corazón).

                                                                                       ¡ Te adoro, mi vida!



PD: Me has dejado "marcas" que se borran con el tiempo. Otras perdurarán para siempre.


domingo, 22 de enero de 2012

DESHACERSE DE LOS SUEÑOS

A lo largo de la vida emprendemos diferentes viajes, emprendemos diferentes tipos de proyectos. Si nos paramos a pensar, la mayoría de ellos son sueños, esperanzas, anhelos, ideales... Según va sucediendo la vida, no siempre encontramos las condiciones, las oportunidades, la disposición, las personas... aquello que es necesario para poder lograrlos; y desistimos.
A lo largo de la vida, vamos llenando nuestra afectividad de proyectos de sueños que no se cumplieron, que se quedaron a medias o que ni siquiera comenzamos a intentar alcanzar. Y esto pesa. Pesa demasiado.
 Quizá, si no desistiéramos demasiado pronto, tampoco los alcanzaríamos, pero aliviaríamos nuestro pesar con la satisfacción de haber luchado por ellos.
 Quizá, mientras lo hemos hecho, hayamos alcanzado otros que quedaron ensombrecidos por aquellos que creímos mejores.
Quizá descubramos a nuestro alrededor personas que nos alientan a seguir soñando y que no hubiéramos conocido si no hubiéramos seguido luchando. Personas que nos hacen sonreir y que nos enriquecen.
Quizá.
¡Quién sabe!
Quizá.



“Los débiles no luchan.
Los que son un poco más fuertes, quizá luchen durante una hora.
Los que son todavía más fuertes,  quizá luchen muchos años.
Pero los más fuertes de todos, lucharán toda su vida. Esos son los imprescindibles”. 
                                                                                            (Bertolt Brecht)



sábado, 14 de enero de 2012

RECUERDOS EN CONDICIONAL

Dicen los expertos que las experiencias que tienen las personas las configuran. Que todo aquél que forma parte de la vida de uno lo modela y moldea. Según esto, todo el que pasa por nuestra vida, aunque sólo sea un segundo, nos marca. Seríamos diferentes si esa persona no hubiera aparecido. Las personas nos cambian la vida.

Como dijo Jorge Luís Borges: "Cada persona que pasa por nuestra vida es unica,siempre deja algo de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no dejarán nada".

La vida de uno cambia según quién haya estado en ella, cada uno es quién es por quién estuvo junto a él. Las personas nos condicionan la vida, y yo...

Yo...

Debería pensar menos en ti, en nuestra historia, en nuestro adiós, en las secuelas que dejó.
Podría hacerlo si no sintiera que no me merecí tanto dolor. Si no sintiera cómo te necesité y no estuviste junto a mí.
Tendría que olvidar, que volver a empezar, pero siempre estás presente, en cada nueva relación. Para bien, para mal, para regular... siempre presente, como un fantasma que no se va, que se ha quedado encandenado a mi alma. Me he quedado encadenada a tu recuerdo.
Olvidaría si pudiera, pero te di tanto... ¿A caso tú me recordaste alguna vez? ¿A caso fui importante para ti? ¿A caso te condicioné la vida? ¿A caso no merezco un "me voy"?
Pensaría menos en ti si no hubieras sido un ideal cumplido, si no hubieras sido un ramillete de sueños alcanzados.
Caería una y otra vez a tus pies si tus caricias hubieran sido sinceras, tus palabras verdaderas, tus besos...
Sentiría menos angustia si no sintiese que todo mi tiempo contigo, mi cuerpo junto al tuyo, mis caricias, mis besos... los atraía el agujero negro de tu indiferencia.
Lloraría menos si no sintiese el rubor de quién se desnuda en una balanza desequilibrada.
Recordaría menos si... Tendría que recordar menos, tendría que recordarte menos, tendría que... Recuerdos, siempre recuerdos... Recuerdos en condicional. Me condicionaste la vida.












domingo, 18 de diciembre de 2011

¿CÓMO SER REY MAGO?


NAVIDADES FORZOSAS (Pedro P. Sacristan)

     Hubo una vez un hombre tan harto de ver tantas cosas malas por el mundo, que una Navidad deseó que todo el mundo fuera bueno y tuviera espíritu navideño. Y resultó que, mágicamente, su deseo se vio cumplido. Cuando salió a la calle, todo el mundo parecía feliz y nadie era capaz de hacer mal. Unos niños tiraron piedras a un perro pero, por el aire, las piedras se convirtieron en nieve; un hombre cruzó la calle despistado, y cuando el conductor sacó medio cuerpo por la ventanilla para gritar algo, le dio los buenos días y le deseó felices fiestas; y hasta una mujer rica que caminaba envuelta en su abrigo de pieles, al pasar junto a un mendigo, cuando parecía que iba proteger aún más su bolso, lo agarró y se lo dio lleno, con todo el dinero y las joyas.

     Nuestro navideño hombre estaba feliz, pero la cosa cambió cuando fue a pagar en el supermercado. Le atendió aquella cajera que lo estaba pasando tan mal por falta de dinero, y pensó en dejarle de propina lo justo para poder tomarse luego un chocolate caliente, pero antes de darse cuenta, sin saber muy bien cómo, le había dejado de propina todo el dinero que llevaba encima. Y si aquello no le hizo mucha gracia, menos aún le gustó cuando en lugar de ir al gimnasio subió al autobús que iba a la prisión y se pasó un par de horas visitando peligrosos delincuentes encarcelados, y otro par de horas escuchando la pesada charla de una anciana solitaria en el asilo, en lugar de ir a ver una preciosa obra de teatro sobre la Navidad, tal y como había previsto.

     Molesto por todo aquello, sin saber qué le empujaba a obrar así, empezó a comprobar que todo el mundo tenía aquel perfecto espíritu navideño gracias a que se había cumplido su deseo. Pero igual que él mismo, casi nadie estaba a gusto haciendo todas aquellas justas y generosas cosas. Entonces se dio cuenta de lo injusto que había sido su deseo: había pedido que todos mejoraran, que el mundo se hiciera bueno, cuando él estaba realmente lejos de ser así. Durante años se había creído bueno y justo, pero habían bastado un par de días para demostrarle que era como todos, sólo un poco bueno, sólo un poco generoso, sólo un poco justo... y lo peor de todo, no quería que aquello cambiase.

     Hay quien dice que todos somos como ese hombre. También hay locos que dicen que bastaría con que un hombre cambie para cambiar el mundo. Y algunos, mis favoritos, dicen que ya ha llegado la hora de cambiar a ese hombre sólo un poco bueno que llevamos con nosotros a todas partes.

 --><--

Hace 2011 años (ya casi 2012), los Reyes Magos recorrieron un largo camino para ofrecerle al niño pobre que nació en un pesebre oro, incienso y mirra. Podríamos pensar que cualquier otro presente hubiera sido igual de importante, pero no es verdad. Con estos presentes querían reconocer y dar voz a ese niño pobre, querían asignarle el nombre que le correspondía como Rey, Dios y Hombre (simbolizado con el oro, el incienso y  la mirra). Se acercaron a Él y le reconocieron su Nombre. 

En esta Navidad (y a lo largo del año) no solamente hay que darse cuenta de las injustas realidades que nos rodean, sino que hay que acercarse a ellas y tomar partido. Hay que reconocerlas y ponerles voz, nombre, dirección… Cada uno debe reflexionar sobre las maneras en que puede acercarse a los que lo necesitan. Acercarse y darles esa dignidad y esa importancia que de alguna manera se les ha negado. Acercándonos a ellos les haremos “visibles”, aunque todos los días nos crucemos o estemos con ellos. Porque la Navidad es de todos y para todos. Porque todos juntos podemos conseguir que brille la luz y ser ejemplo, con nuestros actos, para los que tenemos alrededor.

Para dar voz a los “sin voz”, nombre a los “sin nombre”, caricias a los “rechazados”, sustento a los carecen de ello… “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, pueden cambiar el Mundo” (proverbio africano).

¿Cómo puedo ser Rey Mago? Cada uno encuentra su propia respuesta. 


miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL ADVIENTO "MODERNO". TIEMPO DE ESPERANZA


     Según la RAE, el Adviento puede definirse como: " Tiempo litúrgico de preparación de la Navidad, en las cuatro semanas que la preceden". 

     Para los cristianos es un momento de Esperanza. Esperanza porque uno se prepara para la natividad de Jesús. Con su llegada se marcó un antes y un después en la Historia (innegable más allá de ser o no creyente. A la hora de datar la Historia se utiliza como referencia universal el año de Su nacimiento).

    

"El ángel, entrando a su presencia, dijo:
- Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres". (Lc 1, 28)

    A partir de ese momento se deja constancia fehaciente de que no estamos solos, de que hay un "padre universal" que acompaña, consuela, quiere, marca el sendero, escarmienta, busca lo mejor para cada uno... A partir de ese momento hay un ejemplo claro y vivo del camino a seguir, de a quién cuidar, de a quién acompañar, de a quién proteger...

     La "Casa-Escuela Santiago Uno" de Salamanca (España), es un claro ejemplo de ello. Gracias a ellos sigue viva la Esperanza. Un ejemplo claro de cómo vivir el Adviento y la "Post-Navidad" hoy en día.












sábado, 3 de diciembre de 2011

LA FUERZA DE LAS PEQUEÑAS Y SIMPLES COSAS

     Cuando nadie mira, en la soledad de la habitación, del cuarto, del corazón... uno se desenmascara. Uno olvida el disfraz, la armadura y la lanza y vuelve al origen.

     Busca en cajones crayones con los que proyectar su origen, sus sueños... Busca una sábana que teñir y que le arrope en la oscuridad de la noche.

     A veces, en el cajón, junto a los crayones hay pequeñas cosas que no se sabe dónde colocar. A veces inservibles, otras, tan importantes que no se puede cerrar el cajón. ¿Por qué no hacer un collage con todas?

     Quizá, a la luz de la mañana, sólo quede una sábana arrugada y cada cosa colocada en su sitio. Quizá, a la luz  de la mañana. Quizá.

 


     Pequeñas cosas, simples cosas que guardar en el corazón y que son la brújula del pasado, del recuerdo... a veces blanco, a veces negro, a veces multicolor...

"(...) Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amó la vida,
              y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas (...)"

     También comprende cuán importante es haber encontrado la esencia que mueve la vida, la propia vida. Al menos uno sabe hacia dónde dirigirse. Qué camino escoger, eso ya, es otro cantar.


Papá Dembo es tan grande como un baobab
y es el más sabio de toda la aldea.
Papá Dembo es mi abuelo 
y cuenta las historias mejor que nadie.
-Dime, Papá Dembo, dime, ¿de qué color es África?
- ¿África, pequeño Chaka?
África es negra como mi piel,
y roja como la tierra,
y blanca como la luz del medio día,
y azul como las sombras del atardecer,
y amarilla como el gran río, 
y verde como las hojas de las palmeras.
África, pequeño Chaka,
tiene todos los colores de la vida.
(...)
-¡Pero, Papá Dembo,
yo no quiero que te mueras nunca!
- La muerte, pequeño Chaka, 
la muerte es un vestido que todo el mundo
se pondrá algún día.
Pero el mañana está aún lejos
y a mí me quedan aún por delante
muchos días, meses y años
para contarte más historias que te harán
guardar en el corazón el recuerdo de África.
Y puede que más adelante,
cuando tú tengas mi edad, pequeño Chaka,
seas tú el que le cuentes a tu nieto
las historias de Papá Dembo.
Entonces, allá donde yo esté, sonreiré feliz.
(África, pequeño Chaka... Marie Sellier & Marion Lesage. Ed. Edelvives)


domingo, 27 de noviembre de 2011

CONTIGO APRENDÍ

Que si pauta Montesori, que si cuadrícula, que si milimetrada, que si folio... Que si de cabeza, que si con los dedos, que si con calculadora... que si de memoria, que si razonando, que si con esquemas... Que si fonético, que si silábico, que si morfológico ... Que si por descubrimiento, que si por imitación, que si significativo...

Me escuchabas y partías de lo que conocía, me hiciste descubrir un nuevo mundo a partir de mi ilusión y mis sueños. Por descubrimiento y significativo. Me ofrecías folio, elegí pauta. Contigo aprendí y me dejaste huella. Aunque lo intente no lo olvido. Contigo aprendí.

Lo que se aprende cambia la vida. El maestro deja huella y no se olvida. Te condiciona, a partir de ese momento, la vida. Para bien o para mal, estará presente para siempre.

(El que tenga oídos para oir, que oiga).

sábado, 29 de octubre de 2011

HUECOS EN LA ALMOHADA

DICEN QUE NO HABLAN LAS PLANTAS NI LAS FUENTES NI LOS PÁJAROS

Dicen que no hablan las plantas ni las fuentes ni los pájaros
ni el onda con sus rumores ni con su brillo los astros.
Lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
de mí murmuran y exclaman: 
—Ahí va la loca soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos, 
y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos, 
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
—Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha, 
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños,
Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?
 
Rosalía de Castro 1808






A veces es difícil conseguir los sueños. A veces se reza porque ocurran, se pide a Dios que se cumplan, sólo se pide poder vivirlos. Así, una vez vividos, se da permiso a Dios para que le deje a uno morir. 


 
Pero así no funcionan las cosas.

Poco a poco uno va encontrando, disfrutando y cumpliendo sus sueños: más tarde que pronto, o cuando uno no se lo espera, o cuando piensa que ya no ocurrirá... Uno va llenando la funda de la almohada de sueños cumplidos que le hacen descansar mejor.
Y en uno de esos días en los que uno va a cerrar sereno los ojos se da cuenta de que en la almohada hay un hueco, y empieza el insomnio, la nostalgia, la rebeldía, la tristeza, la guerra, la lluvia, el trueno...la velocidad para no tener tiempo para darse cuenta de la ausencia. La vida sigue su curso, y con ella, la acidez de no haber conseguido alguno. ¡Qué dificil tener la mirada medio llena cuando las lágrimas viajan hacia el suelo! ¡Qué difícil ver la luz cuando la vela se apaga! ¡Qué difícil no rendirse cuando la energía se acaba! ¡Qué difícil! Pero mañana despertará otro día, otra vez, un día nuevo, diferente...

Mañana saldrá el sol, o lloverá, o estará nublado... qué más da, mañana amanecerá, y con el día, el mismo hueco en la almohada. De no se sabe dónde (porque hace tiempo que de la propia vida se alejó a Dios) habrá que sacar fuerzas para armar al corazón con esperanza para no desfallecer, habrá que armar al alma de gafas para intentar disfrutar de los huecos que ya no quedan en la almohada (aunque se añore y se espere al que falta como al hijo pródigo).