Según la Real Academia Española de la Lengua, en su cuarta acepción, soñar es "anhelar persistentemente algo". Cuando se persevera en una dirección, generalmente, se consigue el objeto o meta a alcanzar; por lo tanto, los SUEÑOS SE PUEDEN LOGRAR.
Hace mucho tiempo, y también ahora, en alguna esquina del universo... había un montón de estrellas a las que no les gustaba nada la vida que llevaban. Estaban hartas de estar fijas sin poder moverse, sólo titilando de vez en cuando, hartas de que sólo se pudiera fugar una en Navidad, hartas de que sólo pudieran salir de noche.
Estaban muertas de aburrimiento. Eran rebotonas(*). Así que propusieron al resto de estrellas, que eran mayoría absoluta, la posibiliad de cambiar las cosas (¡Nosotras queremos salir también con el sol! ¡Conocer otros mundos! ¡Fugarnos todas! ¡Queremos "BRILLAR" más!). Pero al resto de la mayoría de estrellas les daba mucho miedo el cambio. De manera que las estrellas rebotonas decidieron pedirle ayuda a la Luna.
- ¿Qué podemos hacer? - le preguntaron-. Las demás no quieren cambiar.
- Veréis, mis valientes, yo ilumino un planeta que se llama Guerra, perdón, quise decir la Tierra, y lleva muchos años, muchos años perdiendo su luz. Allí les vendrá muy bien algo más de brillo.
- Pero ¿cómo nos poderemos fugar hasta la Tierra? Somos un montón y sólo se puede fugar una en Navidad.
- Si os unís, lo conseguiréis. Así funciona el universo. Abrazáos mucho, mucho, mucho, hasta que consigáis ser una gran estrella. Sabreís que lo estáis haciendo bien porque cada vez brillaréis más - dijo la Luna.
Las estrellas empezaron el movimiento.
- En cuanto os suelte caeréis a la Tierra. Una vez allí, buscáos la vida...
... Y encontraron la vida. Porque cada estrella eligió a alguien para meterse dentro.
Y es por eso que desde entonces, aquí en la Tierra hay un montón de gente que tiene una estrella. Y saben que cuanto más unidas, más brillan (y en el cielo se reflejan).
Y tú, ¿tienes una estrella rebotona dentro?
(*) Rebotonas: estrellas llenas de vida, que lo pasan muy mal si tienen que estar quietas sin poder evolucionar.
Cómo no llamarte de la bonita forma en que tú me llamas, que tanto me gusta, que me hace extremecer.
Puede que te preguntes por qué te escribo una carta después de haber hablado contigo; cuando se trata de sentimientos me cuesta expresarme con claridad, se me quedan muhcas cosas dentro y escribiendo soy capaz de decirlas todas (y contigo no quiero guardarme nada).
Quizá también te preguntes por qué te escribo "a mano" y no lo hago a ordenador y después lo imprimo; quería que vieras cómo me tiembla el pulso mientras escribo, cómo puede que me vaya equivocando en letras y palabras porque son muchas las cosas que quiero decir (no voy a repetir ni volver a escribir la carta por tachones que tenga: las dudas, el error, el "nervio"... soy así).
¿Sabes? No sé muy bien por dónde empezar. Te imagino leyendo esta carta y se me saltan las lágrimas, me tiembla el pulso, tengo que parar por momentos para poder coger aire y poder continuar.
¿Sabes? Todo esto que estamos viviendo me da miedo, mucho miedo. Me da miedo que te preocupes por mí y que estés pendiente de
mí. No estoy acostumbrada y me asusta.
Me aterra no estar preparada para tantas cosas que tú y yo conocemos (aunque no vaya a ser así, como tú dices). Me da pavor enamorarme de ti y que todo vaya mal (no sé si podría superarlo, ya no tengo muchas fuerzas).
Me dan miedo y me asustan muchas cosas, pero
lo que más miedo me da es juzgarme a mí misma y decepcionarme, darme
cuenta de que no soy perfecta y que cometo errores (aunque tú digas que no tengo que dar explicaciones a nadie; tú y yo sabemos...).
Estoy desbordada: no sé qué pensar, qué decir, qué hacer... me siento tan frágil...
No sé cómo decirte que tiemblo cada vez que me miras, que me acaricias, que me sonríes, que me tranquilizas cuando me pongo nerviosa, con cada uno de tus detalles, de tus bolsitas de gominolas - sorpresa, con cómo eres capaz de entender, de percibir lo que no puede hacerse sólo con los ojos... Son tantas cosas...
Me haces temblar cuando me dices "te adoro". Adoro tantas cosas yo también, como dice la canción...
No cambio ni una sola palabra, sólo puedo añadir más: adoro cuando me sorprendes con tus reflexiones, cuando eres capaz de sacarme una sonrisa y una carcajada con tus tonterías. Adoro cuando recuerdas cosas que digo o que he hecho y que yo había olvidado; cuando te fijas en pequeños detalles que pasan inadvertidos. Adoro cómo pequeños gestos y palabras me encogen el corazón ( me hiciste temblar cuando me dijiste que te dabas cuenta de cómo te acaricio cada vez que te cojo la mano). Adoro cada una de tus caricias, cómo intentas hacerme sentir la persona más especial del Mundo. Adoro cada vez que me dices que te gusto tal y como soy, sin más; que me digas "guapa" cada vez que me ves. Adoro que me cojas y me abraces por la espalda, que me beses en el cuello, que me digas que me echas de menos...
Adoro tantas cosas...
Aunque no lo creas, has sido tan importante para mí... Es fácil tocarme el corazón, pero es difícil que me rinda a los pies de nadie, y yo me he rendido a tus pies, aunque no lo haya demostrado, aunque parezca fría. y fuerte, has hecho magia conmigo. Te has ganado mi corazón, mi confianza, mi ternura, "mis armaduras". Contigo he sido capaz de quitarme tantas cosas que me pongo para defenderme del dolor... Contigo he sido capaz de ser yo misma. No sabes el valor que tiene lo que has conseguido.
Dios mío, son tantas cosas... No tengo palabras. Sólo tengo una palabra que me ronda la mente y el corazón cada vez que pienso en ti. GRACIAS.
Doy gracias a Dios por haberte colocado en mi camino, por haber compartido contigo este tiempo maravilloso (a pesar de los inconvenientes, de las dificultades, de las discusiones, de todo lo que nos hace diferentes y no nos deja avanzar).
Doy gracias a Dios porque has sido un rayo de luz en mi vida.
Ojalá tuviera una varita mágica con la que poder hacer desaparecer lo que nos separa. Ojalá puedas encontrar a una persona que cubra tus expectativas, tus necesidades; una persona que te haga feliz, con la que puedas compartir tus sueños y tu vida, que te complemente.
Ojalá encuentres al amor de tu vida y sea eterno.
Es tanto lo que me has dado que no puedo hacer otra cosa nada más que desear lo mejor para ti.
Sabiamente dijiste ayer que en una noche uno no puede encontrar al amor de su vida, puede que tengas razón, pero también es cierto que uno puede encontrar a una persona maravillosa con la que poder vivir y compartir momentos inolvidables.
Gracias por tu ternura, por tus abrazos, por tus caricias, por tus besos, por tus bromas, por tus carcajadas, por tus detalles, por tus tonterías, por tus "te adoro", por tus "te echo de menos". Gracias por valorarme tal cuál soy, por hacerme sentir especial, por mimarme, por tocarme el corazón y hacerme extremecer... por estar a mi lado en los momentos duros.
Gracias por hacerte inolvidable en la historia de mi vida. Te has ganado un huequito en mi corazón, ese ya nadie te lo quita. Eres inolvidable para mí.
Cuídate, sé fuerte y no olvides que puedes conseguir lo que te propongas (te ganaste mi corazón).
¡ Te adoro, mi vida!
PD: Me has dejado "marcas" que se borran con el tiempo. Otras perdurarán para siempre.
A lo largo de la vida emprendemos diferentes viajes, emprendemos diferentes tipos de proyectos. Si nos paramos a pensar, la mayoría de ellos son sueños, esperanzas, anhelos, ideales... Según va sucediendo la vida, no siempre encontramos las condiciones, las oportunidades, la disposición, las personas... aquello que es necesario para poder lograrlos; y desistimos.
A lo largo de la vida, vamos llenando nuestra afectividad de proyectos de sueños que no se cumplieron, que se quedaron a medias o que ni siquiera comenzamos a intentar alcanzar. Y esto pesa. Pesa demasiado.
Quizá, si no desistiéramos demasiado pronto, tampoco los alcanzaríamos, pero aliviaríamos nuestro pesar con la satisfacción de haber luchado por ellos.
Quizá, mientras lo hemos hecho, hayamos alcanzado otros que quedaron ensombrecidos por aquellos que creímos mejores.
Quizá descubramos a nuestro alrededor personas que nos alientan a seguir soñando y que no hubiéramos conocido si no hubiéramos seguido luchando. Personas que nos hacen sonreir y que nos enriquecen.
Quizá.
¡Quién sabe!
Quizá.
“Los débiles no luchan. Los que son un poco más fuertes, quizá luchen durante una hora. Los que son todavía más fuertes, quizá luchen muchos años. Pero los más fuertes de todos, lucharán toda su vida. Esos son los imprescindibles”.
"(...) A veces la vida golpea en la cabeza con un ladrillo. No pierdan la fe.
Estoy convencido de que lo único que me mantenía en curso era que amaba lo que hacía. Deben encontrar lo que realmente les apasiona. Y esto es tan cierto respecto del trabajo como lo es respecto del amor. El trabajo les llenará una parte importante de sus vidas, y la única manera de sentirse realmente satisfecho es realizar lo que consideran un gran trabajo. Y el único modo de realizar un gran trabajo es amar lo que uno hace. Si no lo han encontrado aún, sigan buscando. No se conformen.
Así como sucede con todos los asuntos del corazón, sabrán cuando lo hayan encontrado. Y, así como sucede en cualquier gran relación, mejora más y más a medida que transcurren los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se conformen (...)"
Los sueños nos impulsan a alcanzar lo que nos propongamos. Sólo hay que cerrar los ojos y ver el vaso medio lleno.
"Señor, concédeme VALOR para cambiar aquello que pueda cambiar, PACIENCIA para aceptar lo que no pueda y SABIDURÍA para conocer la diferencia" (Oración del Hombre Nuevo).
Ojalá os haya podido vender alguna vez algún sueño.
Cierro los ojos diez segundos...
Porque no hay mayor barrera que nuestra propia voluntad ni mayor liberación que el deseo de los sueños cumplidos.
"Una persona usualmente se convierte en aquello que el cree que es. Si yo sigo diciéndome a mi mismo que no puedo hacer algo, es posible que yo termine siendo incapaz de hacerlo. Por el contrario si yo tengo la creencia que sí puedo hacerlo, con seguridad yo adquiriré la capacidad de realizarlo aunque no la haya tenido al principio. (Gandhi)
Cuesta lo mismo ver el vaso medio lleno que medio vacío. ¿La diferencia? El perdernos un montón de cosas, experiencias, personas... mientras miramos nuestro ombligo.
Cuatro esquinitas tiene mi cama y cuatro angelitos que las acompañan.
Algunas personas no tienen la protección de cuatro angelitos en sus cuatro esquinitas. Porque cuatro esquinitas no es mucho, cuatro esquinitas de nada que a veces lo son todo.
Cuando uno tiene fe en sí mismo, en lo que desea conseguir, dan igual los inconvenientes que aparezcan, los muros que se presenten, las oposiciones que se encuentren.
Cuando uno es fuerte y persiste en su sueño, lo consigue.
Cuando la debilidad llega, busca a quien te hace fuerte, recuerda por qué emprendiste esa aventura, el origen, y todos los miedos, inseguridades y temores desaparecerán.
Pide ayuda. Uno no alcanza solo sus metas. Lo hace en equipo.
La mejor forma de que los demás tengan confianza en uno es hacerles ver que quién primero confía en sí mismo ere tú.
Basado en una historia real.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el pino. Volviéndose al pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la vid. Y la vid se moría porque no podía florecer como la rosa. La rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el roble.
Entonces encontró una planta, una fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó:
—¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?
—No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un roble o una rosa, los habrías plantado.
En aquel momento me dije: "Intentaré ser fresa de la mejor manera que pueda."