Según la Real Academia Española de la Lengua, en su cuarta acepción, soñar es "anhelar persistentemente algo". Cuando se persevera en una dirección, generalmente, se consigue el objeto o meta a alcanzar; por lo tanto, los SUEÑOS SE PUEDEN LOGRAR.
Te quiero. Te quiero todos y cada uno los días que vivo, que respiro, que despierto.
Te quiero. Te quiero en cada mirada, en cada gesto, en cada caricia, en cada beso.
Te quiero. Te quiero en cada discusión, en cada riña, en cada pelea, en cada lo siento.
Te quiero. Te quiero sin más palabras, sin más argumentos, tan sólo eso. Te quiero.
(Coge le teléfono por favor)... Hola. Soy yo. ¿Cómo estás? Tenemos que hablar. Vamos a vernos. Por favor, la última vez. Es importante lo que tengo que decirte. Quedamos donde quieras. Voy a buscarte, pero tengo que decirtelo en persona. Por favor.
Quizá pudiera perdonar; quizá, no pensar; quizá dejarme llevar pero... Ya no más. Ya no tengo fuerzas para seguir luchando, he derramado tantas lágrimas que me escuecen los ojos. Guardaré la lluvia de perlas de lugares lejanos que escondiste para mí. He marcado con una cruz el mapa.Te recordaré. Cuídate. Sé feliz.
Una historia más, una historia de tantas, una historia de cualquiera. La vida, ni más ni menos.
Qué difícil es volver a perdonar cuando han sido tantos los engaños, el dolor, las caricias malgastadas... aunque esta vez la promesa sea cierta. Esta vez no habrá marcha atrás aunque por dentro el recuerdo se quede instalado y no se pueda olvidar.
La vida, ni más ni menos.