Según la Real Academia Española de la Lengua, en su cuarta acepción, soñar es "anhelar persistentemente algo". Cuando se persevera en una dirección, generalmente, se consigue el objeto o meta a alcanzar; por lo tanto, los SUEÑOS SE PUEDEN LOGRAR.
Cuando nadie mira, en la soledad de la habitación, del cuarto, del corazón... uno se desenmascara. Uno olvida el disfraz, la armadura y la lanza y vuelve al origen.
Busca en cajones crayones con los que proyectar su origen, sus sueños... Busca una sábana que teñir y que le arrope en la oscuridad de la noche.
A veces, en el cajón, junto a los crayones hay pequeñas cosas que no se sabe dónde colocar. A veces inservibles, otras, tan importantes que no se puede cerrar el cajón. ¿Por qué no hacer un collage con todas?
Quizá, a la luz de la mañana, sólo quede una sábana arrugada y cada cosa colocada en su sitio. Quizá, a la luz de la mañana. Quizá.
Pequeñas cosas, simples cosas que guardar en el corazón y que son la brújula del pasado, del recuerdo... a veces blanco, a veces negro, a veces multicolor...
"(...) Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amó la vida,
y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas (...)"
También comprende cuán importante es haber encontrado la esencia que mueve la vida, la propia vida. Al menos uno sabe hacia dónde dirigirse. Qué camino escoger, eso ya, es otro cantar.
Papá Dembo es tan grande como un baobab
y es el más sabio de toda la aldea.
Papá Dembo es mi abuelo
y cuenta las historias mejor que nadie.
-Dime, Papá Dembo, dime, ¿de qué color es África?
- ¿África, pequeño Chaka?
África es negra como mi piel,
y roja como la tierra,
y blanca como la luz del medio día,
y azul como las sombras del atardecer,
y amarilla como el gran río,
y verde como las hojas de las palmeras.
África, pequeño Chaka,
tiene todos los colores de la vida.
(...)
-¡Pero, Papá Dembo,
yo no quiero que te mueras nunca!
- La muerte, pequeño Chaka,
la muerte es un vestido que todo el mundo
se pondrá algún día.
Pero el mañana está aún lejos
y a mí me quedan aún por delante
muchos días, meses y años
para contarte más historias que te harán
guardar en el corazón el recuerdo de África.
Y puede que más adelante,
cuando tú tengas mi edad, pequeño Chaka,
seas tú el que le cuentes a tu nieto
las historias de Papá Dembo.
Entonces, allá donde yo esté, sonreiré feliz.
(África, pequeño Chaka... Marie Sellier & Marion Lesage. Ed. Edelvives)
Pero mi pequeña Esperanza es la que se levanta todas las mañanas.
Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes.
La Fe es la que se estira por los siglos de los siglos.
La Caridad es la que se extiende por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña Esperanza es la que todas las mañanas nos da los buenos días.
Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes
La Fe es un soldado, es un capitán que defiende una fortaleza....
La Caridad es un médico, una hermanita de los pobres que cuida a los enfermos, que cuida a los heridos... pero mi pequeña Esperanza es la que saluda al pobre y al huérfano.
Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes.
La Fe es una iglesia, una catedral enraizada en el suelo...
La Caridad un hospital, un sanatorio que recoge todas las desgracias del mundo.
Pero sin Esperanza, todo eso no sería más que un cementerio...
"Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes
La Fe es la que vela por los siglos de los siglos,
La Caridad es la que vela por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña Esperanza es la que se duerme todas las noches, en su cama de niña, después de rezar sus oraciones, y la que todas las mañanas despierta y se levanta y reza sus oraciones con una mirada nueva.".
Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes
La Fe es un gran árbol, un roble arraigado en el corazón...
Y bajo las alas de ese árbol, la Caridad, mi hija la Caridad ampara todos los infortunios del mundo.
Y mi pequeña Esperanza no es nada más que esa promesa de brote que se anuncia al principio de abril. Y cuando se ve el árbol, cuando miráis el roble.
Cuando veis tanta fuerza y tanta rudeza ese brote pequeño y tierno ya no parece nada. Es él el que perece un parásito del árbol...
El que parece alimentarse del árbol. Es él el que parece apoyarse en el árbol, salir del árbol, no poder ser nada, no poder existir sin el árbol. Y, efectivamente, hoy sale del árbol, de la axila de las ramas, de la axila de las hojas, y ya no puede existir sin el árbol. Parece proceder del árbol, hurtar el alimento del árbol.
Pero es lo contrario, es de él de donde todo procede. Sin un brote que apareció una vez, el árbol no existiría. Sin esos miles de brotes, que llegan una vez a principios de abril y quizá los últimos días de marzo, nada duraría, el árbol no duraría, y no mantendría su puesto de árbol, sin esa savia que asciende y llora en el mes de mayo, sin esos miles de brotes que apuntan tiernamente en la axila de las ramas duras...
Toda vida procede de la ternura.
(...)
Por otra parte yo os digo, dice Dios, que sin ese brote de abril, sin esos miles, sin ese único brotecito de esperanza, que evidentemente todo el mundo puede romper, sin ese tierno brote algodonoso, que el primero que pasa puede hacer saltar con la uña, toda mi creación no sería más que leña muerta."
Charles Péguy, El misterio de los santos inocentes, 9-11.
"(...)PORQUE CREO EN TI CADA MAÑANA, AUNQUE A VECES TÚ NO CREAS NADA.
SENTIR QUE AÚN QUEDA TIEMPO PARA INTENTARLO, PARA CAMBIAR TU DESTINO(...)"
"Pero la Esperanza, dice Dios, esto sí que me extraña, me extraña hasta a Mí mismo, esto sí que es algo verdaderamente extraño.
Que estos pobres hijos vean cómo marchan hoy las cosas y que crean que mañana todo irá mejor, esto sí que es asombroso y es, con mucho, la mayor maravilla de la Gracia"
Cada día que Alá nos da, Abdulaye pide limosna en Yoff, un barrio de Dakar. Un gesto que repite, lata de conserva en mano, desde hace cuatro años. Apenas tiene 12 años. Su compañero, Mor, que no sabe su edad, hace lo mismo desde hace dos años. Su situación no es única. Según las Organizaciones No Gubernamentales, Senegal cuenta con unos 100.000 de estos talibés mendigantes.
El sentido original de la palabra talibé designa a un joven, generalmente de entre 3 y 23 años, que aprende el Corán con un maestro, el marabú. Sin embargo, aquí, con el paso de los años, el término casi se ha convertido en sinónimo de niño de la calle. “Nunca he visto tantos talibés mendigando como en Senegal”, afirma Yannick Girardin, un cooperante del Centro Canadiense de Estudios y de Cooperación Internacional (CECI) que trabaja con los talibés. “Me pregunto si este fenómeno es sobre todo una especificidad cultural de la sociedad senegalesa más que una manifestación de la pobreza”, se cuestiona después de haber estado en Malí, Burkina Faso, Guinea y Guinea-Bissau.
Foto: Conchi Abascal
En las grandes ciudades senegalesas los talibés son omnipresentes. Vestidos con camisetas sucias, a menudo demasiado grandes y destrozadas, llevan sandalias o van descalzos. A veces, se pueden ver heridas en sus cráneos. Piden dinero a los viandantes, se apoyan en las ventanillas abiertas de los automóviles, tienden la mano en los autobuses de las estaciones. Cada vez que uno de ellos me aborda, se me encoge el corazón.
Los talibés de Dakar, la capital, te miran fijamente, sin abrir la boca. En Saint Louis, donde muchas organizaciones alfabetizan a los talibés, algunos de ellos les dirigen algunas palabras en francés a los turistas: “comer”, “dinero para los pequeños talibés”, por ejemplo. Otros van más allá. Cuando salía de un taxi, un chico de unos 7 años me cogió la mano y la estrechó fuertemente. Enarbolando una gran sonrisa, me susurró “te quiero”, en el oído, mientras me apretaba aún más.
Una realidad que ha cambiado
“Al principio, casi cada pueblo disponía en las proximidades de una escuela coránica dirigida por un marabú”, explica el Sr. Girardin. “Los padres le pagaban una módica suma y los talibés trabajaban en su campo”. Las dificultades económicas han modificado verdaderamente esta realidad al cabo de las últimas décadas, favoreciendo el éxodo rural de los marabús hacia, por ejemplo, Sant Louis, lugar de enseñanza coránica por excelencia en el país.
Foto: Conchi Abascal
“En el campo, nos encontramos todavía con la daara tradicional: los niños abandonan sus casas por la mañana para ir a la escuela coránica, pero regresan después. La diferencia radica en que en las ciudades, a menudo los talibés son confiados a marabús que tienen pocos medios para satisfacer sus necesidades”, comenta Mamadou Ly, coordinador del proyecto Alpha en la Fundación Paul Gérin-Lajoie.
Minoritarios, ciertos marabús reconocidos son remunerados por los padres y prohíben mendigar a sus protegidos. Sin embargo, de manera general, un talibé debe reportar entre 200 y 500 francos CFA por día, lo que equivale a algo menos de un euro. Pueden traer también terrones de azúcar o arroz, que pueden ser vendidos en el mercado. Según los criterios senegaleses, esta actividad puede revelarse lucrativa para un marabú que tenga entre una treintena y una cincuentena de talibés bajo su cuidado.
Al anochecer, algunos talibés son excluidos de la daara o incluso golpeados si traen demasiado poco dinero, comenta Julie Grenier, responsable del programa de talibés en la Fundación Paul Gérin-Lajoie. Sin embargo Yannick Girardin advierte que hay que tener cuidado con las generalizaciones.
Una jornada en la vida de un talibé
En pie antes del alba, Abdulaye y Mor, como los otros 26 talibés que viven en la daara del marabú Ablaye Diop, alternan los períodos de estudio del Corán (nueve horas en total) con las horas destinadas a pedir, también numerosas. Les quedan entonces seis horas para dormir, allí mismo en el suelo, amontonados los unos sobre los otros en una “habitación” que apenas debe medir más de 13 metros cuadrados. Una pieza con dos muros, uno de chapa ondulada, como el techo, el otro de piedra. Algunas carteras escolares colgadas del muro, ningún mueble.
Al lado, la habitación del marabú (muy reticente a mi presencia) tiene las mismas dimensiones, pero desde la puerta abierta se puede ver una cama doble. La escuela coránica cuenta con una tercera pieza, el baño. Cubierto de arena, como la calle, el patio se encuentra en el centro del daara; dos cabras y dos gallinas se pasean por él. Hay un grifo a la entrada de la casa: los jóvenes pueden beber el agua o utilizarla para lavarse, una suerte de la que no disfrutan todos los talibés.
Foto: Conchi Abascal
Una salud deficiente
Las carencias alimenticias debidas a la pobreza provocan problemas de salud generales y perjudican el desarrollo físico e intelectual de los chavales, subraya Yannick Girardin. Una situación que se complica además con las difíciles condiciones sanitarias y la gran promiscuidad en el seno de los daaras.
“En la estación fría”, explica, “los niños no duermen bien porque no hay mantas, acumulan el cansancio y caen enfermos: resfriados, bronquitis. En la estación calurosa, tienen dermatitis, como la sarna, causada por la falta de higiene. Como el acceso al agua es difícil, no se lavan a menudo. Como no tienen ropa de repuesto, se quedan con la misma durante semanas. Por otro lado, enfermedades no diagnosticadas pueden agravarse y, en ciertos casos, dejar secuelas permanentes”. “Siempre hay dos o tres niños enfermos por daara, relata Julie Grenier, debería anotar en mi agenda cada vez que me entero que un talibé ha muerto”.
¿Qué hace el Gobierno?
En noviembre de 2004, la ministra de la Familia, de Desarrollo Social y de la Solidaridad Nacional de Senegal, Aïda Mbodj, se opuso a la mendicidad de los talibés. “En Dakar, los talibés son utilizados por los marabús para fines personales. No aprenden nada más que a mendigar. Así, son expuestos al robo y a la delincuencia”, afirmó.
“En Senegal, la frontera entre los dominios políticos y religiosos parece permeable”, replica, sin embargo, Yannick Girardin. Julie Grenier comparte la misma visión: “El Gobierno es elegido gracias a la religión. El presidente Abdulaye Wade tiene su propio marabú en Touba”, ciudad que llaman la Meca de Senegal. “Touba acepta los talibés, entonces el Gobierno también”.
Foto: Conchi Abascal
Incluso no confiando mucho en esta vía, el cooperante del CECI juzga la intervención del Estado como indispensable para mejorar la suerte de los talibés. Según él, haría falta antes que nada una ley que recogiera una normativa en torno a los daaras. “Quien desea abrir un jardín de infancia debe seguir numerosas normas para garantizar la calidad de la enseñanza, la competencia de los monitores, etc. Sin embargo, cualquiera puede, sin ninguna restricción, decirse marabú, abrir un daara y enseñar el Corán. Esto es una puerta abierta para los abusos y que permite a quien sea reclutar niños para vivir a su costa”, juzga Yannick Girardin.
¿Hay esperanza?
A pesar de toda la buena voluntad de las Organizaciones No Gubernamentales, el desafío es enorme.“No creo que el trabajo que nosotros efectuamos pueda aportar una solución duradera a este problema”, admite el Sr. Girardin. “La amplitud del fenómeno requiere más que una intervención localizada. No obstante, con los recursos que tenemos a nuestra disposición, intentamos mejorar la suerte de algunos talibés. Esperamos que nuestras acciones susciten una reflexión en el seno de la población, que pueda llevar a una movilización más grande y favorecer la emergencia de nuevos comportamientos sociales hacia los talibés”.
“Los talibés son niños abandonados por el mundo moderno y sin embargo tienen una excelente disposición para el estudio”, constata por su parte el Sr. Ly. “Muchos se distinguen por sus resultados y pueden ser enviados a la escuela tradicional o a seguir una formación profesional. Sin embargo esto sólo ocurre con una minoría, ya que a menudo nos encontramos con reticencias por parte de los padres, cuyo deseo inicial es el de enviarlos a un daara junto a un marabú”.
¿Qué será de los talibés cuando sean adultos? “Es lo que me pregunto desde mi llegada y nadie me ha dado una respuesta precisa y satisfactoria”, admite Yannick Girardin. Si no se les alfabetiza, si no poseen una educación de base ni una formación profesional, ¿qué pueden hacer? Muchos de ellos se convierten seguramente en pequeños vendedores ambulantes y se integran en la economía informal. A buen seguro, un cierto porcentaje engrosará las estadísticas de desempleo”, concluye.
Este artículo ha sido publicado originalmente por Radio Canada : www.radio-canada.ca. Original en francés, traducido para Pueblos por Belén Cuadrado. Este artículo ha sido publicado originalmente en el nº 31 de la Revista Pueblos, marzo de 2008.
Se dice que si una persona bebe agua en la que se han mojado semillas de baobab, quedará protegido del ataque de los cocodrilos. Pero si osa arrancarle una flor al baobab, morirá devorado por un león.
SEGUNDA LEYENDA
Cuentan en África que el baobab era uno de los árboles más bellos del continente, admirado por todos por su follaje y flores. Su vanidad creció tanto que los dioses lo castigaron, enterrando sus ramas y dejando a la vista sus raíces.
TERCERA LEYENDA
El Baobab es un árbol que crece en las zonas de bosque claro al norte de África, posee un tronco bastante grueso, de una corteza muy dura y, en medio de sus enormes hojas en forma de palmera, se encuentra lo que los nativos llaman :”el corazón del baobab”. Este corazón es una especie de núcleo bastante áspero, casi irrompible y, aunque ahora ese “corazón” es solo una bola oscura y vacía, hace bastante tiempo no era así... definitivamente no lo era.
Cuenta la historia que, en un paraje muy lejano de la enigmática África, hace muchísimo tiempo vivía una familia de conejos muy pobres en la cual papá conejo se ganaba la vida como podía para tan solo llegar al anochecer a su casa con unas cuantas monedas y así poder comer con su familia lo poco que podían comprar. La vida era muy difícil para esta familia de conejos, mamá preparaba la comida para sus hijos con mucho cariño pero con pocas papas y en una cocina ya demasiado vieja. Cierto día, papá conejo se cansó de tanto caminar por el caluroso desierto llevando una encomienda que le habían designado y simplemente se echó a descansar bajo la sombra de un árbol grueso y de enormes ramas.
- ¡Oh, qué buena sombra que da este árbol!.- dijo el conejo.- creo que descansaré un rato, hace mucho calor y no he almorzado todavía.
Y así, el conejo se sentó a la sombra del árbol a lamentar su suerte. Comenzó por maldecir al sol que tanto le quemaba, a la arena que siempre se le metía entre las patas, a la lluvia por inundar su aldea y todo el mundo. Cuando de pronto, el robusto árbol sobre el cual él estaba empezó a hablarle con una voz muy dulce.
- Amigo conejo, ¿Por qué te lamentas de tu suerte?, ¿Acaso no eres contento como eres?.- Replicó el árbol
- Vaya, qué triste y desdichada es mi vida. Si tan solo pudiera ser un árbol como tú... ¡Claro!, todo el día parado, sin tener que trabajar, tan solo estiras tus hojas y recibes el alimento del sol y de la lluvia. ¡Qué más podrías pedir!.- se lamentaba el conejo.- En cambio yo, tengo que trabajar muy duro, tengo que padecer de hambre por darle de comer a mis hijos... ¡Qué triste es mi vida!
El árbol se puso muy triste por las palabras del conejo y le dijo con su melodiosa voz
- ¿Sabes?, soy un Baobab, y, a pesar de que nunca hablo con los animales, me has conmovido mi joven amigo conejo
Luego de estas palabras, el conejo se puso de pie y miró al árbol desde arriba hacia abajo. El conejo no se había percatado de que aquel árbol era en realidad un baobab, y el conejo, que no era nada bruto, sabía lo que decían todos sobre el baobab :” El baobab guarda muchas riquezas en su corazón, pero son pocas las personas que logran descubrir tal tesoro”. Luego de esto, papá conejo se asustó mucho y se arrodilló ante el baobab.
- Perdóneme señor baobab por maldecir a la naturaleza, le prometo que no volveré a quejarme de mi suerte, solo déjeme ir y seguiré trabajando firme para no tener que lamentarme por lo que soy.- dijo el conejo mientras se disponía a seguir con su trabajo.
- Espera un momento amigo conejo, no te vayas aún...
De pronto, el baobab estiró sus ramas fuertemente y el corazón que tenía entre ellas se dio al descubierto. Papá conejo se quedó asombrado, pero a la vez temeroso de que el baobab le hiciera alguna especie de daño por hablar mal de la naturaleza. El baobab, en cambio, dio un suspiro de regocijo y, luego de unos segundos de silencio, el corazón del baobab se abrió lentamente. Ese oscuro núcleo comenzó a descubrir todo lo que tenía en su interior y ¡oh sorpresa!, el baobab tenía en el interior de su corazón muchos tesoros : joyas, diamantes, monedas de oro, perlas, rubíes, piedras preciosas, telas finas, etc. Papá conejo se quedó asombrado ante tal espectáculo y el baobab le dijo con voz tierna :
- Toma lo que creas conveniente, vamos, acepta esta poca ayuda que quiero ofrecerte mi buen amigo conejo.
El conejo, muy agradecido, cogió lo que cabía entre sus manos y se marchó contento luego de darle las gracias al baobab por tal muestra de generosidad.
Al llegar a su casa, les contó todo a su familia y, por fin, pudieron cambiar su forma de vida. Papá conejo ahora iba en carro al trabajo, ahora vestía bien, ahora ya estaba muy gordito y siempre andaba limpio. Mamá usaba ropas finas, ahora podía cocinar un rico banquete para sus hijos, remodelaron su casa, y todas esas cosas que hace la gente rica. Ahora mamá conejo llevaba siempre su collar de perlas a las reuniones de sus amigas, y fue en una de esas reuniones donde la señora hiena observó con mucha envidia las riquezas de mamá conejo. La señora hiena, que era muy autoritaria, le exigió a su marido que también le comprase a ella un collar de perlas, que le comprase un auto, que le comprase telas finas y todas las cosas que el marido de mamá coneja le había comprado a ésta.
El señor hiena, sintió curiosidad acerca de cómo el conejo había adquirido tantas riquezas así que un buen día se le acercó y le preguntó qué es lo que éste había hecho. Pues bien, papá conejo, que era de un corazón noble, le contó al señor hiena todo lo sucedido con el baobab. Le contó cómo había llegado a la sombra de éste árbol y el montón de tesoros que había en el interior de su corazón. El señor hiena se emocionó bastante y sin perder ni un segundo se fue hacia donde estaba el baobab para robarle todos los tesoros que había en su corazón y así llenarse de lujos como los que poseía el conejo.
Esta malévola hiena fue hacia donde estaba el apacible baobab y sin perder mucho tiempo se echó bajo la sombra de éste, como le había indicado el buen conejo. Luego, empezó a gritar con voz muy fuerte: “¡ Ay!. ¡qué desdichada es mi vida, qué pobre soy, qué mala suerte la mía, soy tan desdichado!”. El baobab, empezó a sacudir sus ramas suavemente...
- Mi buen amigo hiena, qué grata visita me has dado, ¿por qué te quejas de tu suerte?, ¿es que acaso no eres feliz con lo que eres?.- dijo el baobab.
- Pues no, la verdad no soy lo suficientemente feliz como debería, si tan solo pudiera tener tantos tesoros como el conejo mi vida sería distinta. Si tan solo fuese poseedor de las riquezas que tiene el conejo me sentiría más aliviado.- mencionó la hiena con un tono muy sarcástico.
De pronto, las hojas del baobab se estiraron muy fuerte y éste dio un gran y tierno suspiro. La hiena se quedó impaciente, no podía dejar de caminar de un lado para otro sin dejar de ver lo que descubría las hojas del baobab. Entonces, como ya había sucedido antes, el corazón de este árbol se dio a descubrir y quedó a la vista de la hiena que lentamente empezaba a sacar las garras. El baobab dio otro suspiro y comenzó a abrir el oscuro núcleo que albergaba tantos tesoros, a los cinco segundos el corazón del baobab quedó totalmente al descubierto y, también, los tesoros que poseía en su interior. A la hiena se le salían los ojos ante tanta maravilla; al instante el baobab dijo con su tranquilo tono de voz :
- Toma lo que creas conveniente, vamos, acepta esta poca ayuda que quiero ofrecerte mi estimado señor hiena.
El señor hiena, que tenía una intención muy distinta a la del conejo, pensó que si le arrancaba el corazón al baobab no solo se llevaría lo que alcanzara entre sus manos, sino todos los tesoros de este árbol. El señor hiena pensó que el baobab tenía muchos otros tesoros escondidos en su interior así que se lanzó salvajemente sobre el baobab y, con sus filudas garras, empezó a desgarrar el corazón de este árbol. Lo rasgó y lo rasgó, comenzó a hacerle mucho daño al pobre baobab; esta hiena mordía en hincaba sus dientes sobre la corteza del corazón del baobab para arrancarle así el corazón y quedarse con absolutamente todos los tesoros que estaban en el interior de éste.
Fue un momento muy doloroso para el baobab, que lloraba de dolor y de tristeza por la decepción sufrida a causa de la hiena. De repente, el corazón del baobab se cerró bruscamente y se ocultó nuevamente entre sus hojas que se habían tornado de un verde muy tenebroso. La hiena, que no pudo conseguir ningún tesoro comenzó a maldecir al árbol, comenzó a rasgar su tronco pero fue inútil, pues ahora el tronco del baobab se había vuelto áspero de nuevo y de un aspecto mucho más frío. El señor hiena, muy cansado, dio la media vuelta y se fue a su casa sin ninguna clase de tesoro ya que, a causa de su avaricia, no consiguió lo que quiso.
Cuenta la leyenda que desde ese momento nadie ha vuelto a ver jamás el corazón del baobab y que éste ya no deja que se le acerquen muchos animales debido a que su áspero tronco emana mal olor. Cuentan también que las hienas siempre andan en manada por el desierto en busca de algún otro baobab para conseguir los tesoros que oculta éste árbol.
Y dicen también que el baobab se parece mucho a las personas ya que, a pesar de que éstas aparentan tener una corteza muy dura y áspera, poseen un corazón lleno de tesoros. Sin embargo, las personas, al igual que el baobab, tienen un corazón escondido, muy duro y muy difícil de abrir.
“CUANDO UN ANCIANO MUERE ES COMO SI DESAPARECIERA UNA BIBLIOTECA” (Prov. Africano).
Si a alguno de nosotros nos preguntan en un país extranjero que de dónde somos, la respuesta que damos es clara: España, Brasil, Colombia, Rumanía, Filipinas... (nacionalidades presentes en nuestro colegio). Pero, ¿qué ocurre si le hacemos esa misma pregunta a cualquier persona subsahariana que encontremos por la calle? Podrían contestar: Senegal, Mali, Camerún, Guinea Ecuatorial… o cualquiera que sea su país de procedencia, sin embargo, la respuesta es otra. Su respuesta es: “Soy africano/a”.
Curioso, ¿verdad? Es asombroso darse cuenta del sentido de pertenencia que tiene el pueblo africano hacia la tierra dónde nació, que le vio crecer, que le crió… En África todo (o casi todo) es diferente. En África no cuidan y educan las familias, en África, cuida y educa la comunidad. Es la persona más anciana del poblado la que, a través de los cuentos y leyendas, se encarga de “explicar la relación con el Absoluto (…) Los cuentos son una escuela de sabiduría y una reflexión sobre la condición humana” (*).
Es en torno al Árbol de la Palabra y, bajo su sombra, donde los niños aprenden a aplicar las moralejas de los cuentos a su vida cotidiana. Bajo el Árbol de la Palabra se transmite la cultura, la forma de ver la vida, de vivir.
En las escuelas se aprenden otras cosas tan importantes como éstas y que servirán para que los niños y niñas adquieran los conocimientos adecuados para ser autónomos, para poder evolucionar y valerse por sí mismos cuando sean adultos, sin tener que depender de nadie en su toma de decisiones… Para ser libres.
La Educación es un derecho, no un privilegio; es el único modo de que un país pueda afrontar, enfrentar y superar las dificultades sociales, económicas… en las que se encuentra inmerso y a las que se ve avocado por falta de la misma.
(**)
Así se lo hemos hecho ver a los alumnos y alumnas de nuestro colegio con la Campaña Amigos del Mundo, desde 3 años hasta 4º de E.S.O, cada uno a su nivel.
Este año, hemos centrado nuestra campaña en torno al Árbol de la Palabra.
Nuestros alumnos y alumnas de Infantil y Primaria han podido disfrutar de los cuentos narrados por Boniface Ofogo, cuentacuentos camerunés que ha sabido transmitirles parte de la tradición y cultura africana. Los alumnos y alumnas de Secundaria han visionado el documental de Javier Fesser, “Binta y la gran idea” (En el Mundo a cada rato - Unicef) en el que se deja constancia de la vida y el día a día en Senegal, a través de la inocencia, sueños e ilusiones de una niña de 8 años.
La idea que hemos querido desarrollar ha sido la siguiente: durante el cuentacuentos (EI y EP) o el documental (ESO) hemos apreciado algunas de las virtudes, del día a día, de la cultura, de la riqueza… del pueblo africano. Nosotros hemos recibido ese regalo en torno al árbol y, en torno al árbol, hemos mostrado todo lo que nosotros vivimos, compartimos, cómo actuamos… El árbol se ha transformado en un transmisor de las riquezas de “ambos lados”, mediante el árbol hemos conocido mejor al otro, hemos empatizado con él, nos hemos hermanado con él…
Cada nivel ha trabajado un aspecto de la cultura (vestido, comida, desarrollo sostenible, voluntariado…), realizándose de manera comparativa.
No se trataba de sentir lástima, se trataba de valorar lo que tenemos, muchas veces en exceso; se trataba de valorar las riquezas del otro y la injusticia de la desigualdad de oportunidades para poder elegir.
Dentro de esta campaña también han tenido lugar dos “Mercadillos Solidarios” y el “Bocata Solidario”.
Tanto los unos como el otro han sido momentos de encuentro entre alumnos, profesores y familias. Unas veces con la aportación del sobre esfuerzo en el día a día por elaborar trabajos manuales que poder vender; otras veces por las donaciones de libros de lectura; otras, por la aportación en la compra del bocadillo…
Lo mejor de todo, la unión dentro del Centro por un fin común: financiar becas escolares a los alumnos del colegio S. José de Calasanz en Ekobenam – Bata (Guinea Ecuatorial).
Gracias a los profesores y alumnos por el esfuerzo e ilusión que habéis puesto en todas las actividades realizadas. Gracias a los “alumnos voluntarios” por el entusiasmo, por vuestros ratos de descanso dedicados a colaborar y ayudar a preparar materiales para poder llevar a cabo las tutorías, los talleres de globoflexia… Gracias a las 12 Horas Deportivas por cedernos parte del espacio y el tiempo para poder instalar el mercadillo. Y por último, gracias a todos los padres y madres que día a día seguís colaborando para, entre todos, encontrar el “justo ecuador”.
“Mi padre dice que debemos aprender del comportamiento de los pájaros. Los pájaros son tan listos que cogen lo mejor del norte y lo mejor del sur” (fragmento del cortometraje para Unicef de Javier Fesser, “Binta y la gran idea”)
¿Y tú qué D.A.S?
Dpto. Acción Social.
(*) BONIFACE OFOGO . TOMADO DE LA CARÁTULA, TEATRO Y CUENTOS. 5 - 2 - 2009 - Festival Internacional de la Oralidad 2009
(**)"La tierra de Óscar", de Alejandro Zapico, es un corto grabado en Malí. No es Guinea Ecuatorial, pero podría serlo.
“África es la cuna de la Humanidad, y también de las leyendas y los cuentos más increíbles. Cuando cae la noche, la magia y la fantasía se apoderan de las aldeas africanas. En torno al fuego, o bajo el Árbol de la Palabra, niños y mayores dan rienda suelta a su condición más intrínseca delos humanos: la palabra, la imaginación y la necesidad de soñar. Durante horas, el ser africano echa mano de la memoria histórica, para preguntarse de dónde venimos, cuál es el origen de las cosas, por qué el mundo es tal cómo lo vivimos y no de otra manera, etc…
Estos cuentos y leyendas explican nuestra relación con el Absoluto. Son una escuela de sabiduría, una reflexión a veces agradable y otras amarga sobre la condición humana. El africano sabe que son cuentos, pero también sabe que son verdades como puños, porque sólo a través de la ficción podemos mirarnos en el espejo y reconocernos como seres imperfectos.
En el espectáculo, los cuentos se van encadenando uno con otro, recreando así el espíritu de las veladas africanas.
Esta función es un homenaje a mi padre, que me inició a la oralidad desde mi temprana edad, y que suele recordarme que contar o escuchar un cuento es un acto de sabiduría”.
BONIFACE OFOGO
TOMADO DE LA CARÁTULA, TEATRO Y CUENTOS.
5 - 2 - 2009 - Festival Internacional de la Oralidad 2009
"Es el único que se ocupaba de algo más que de sí mismo. Ésta es la clave del sentido de la vida; amar es preocuparse por otro... es sentirse responsable de otro" (El Principito - Antoine de Saint-Exypery)
Camino las calles de Madrid, hoy es un día normal, otro día más, nada que le haga diferente a otro, quizá sólo que hoy es 25 de mayo, nada más.
Camino las calles repletas de gente, de tumultos de personas que no reparan con quién se cruzan, sólo agitan su paso para llegar pronto a su destino. No hay mayor soledad que encontrarse rodeada de gente y sentir que nadie se fija en ti, que nadie repara en ti.
Acostumbro a venir al Centro a rodearme de mareas de personas extrañas cuando necesito sentirme sola.
Sí, necesito sentirme sola, necesito pensar, recapacitar, situar mi vida, ubicarte a ti en ella; sobretodo hoy. Me has dado tanto...
Hace ya casi cuatro años y aún lo siento como si no hubiera pasado el tiempo.
No sé cómo ocurrió. Yo tenía miedo, mucho miedo de encontrarme contigo, estaba pasando una época tan dura, tan difícil de afrontar en casi todos los aspectos de mi vida que no sabía si podría ubicarte en ella. Tenía la puerta casi cerrada y, sin saber cómo, me sentí viajando hacia ti. Ya no había vuelta atrás.
Y efectivamente, ya no hubo vuelta atrás. Me pusiste la vida patas arriba. Te has convertido en el motor que me hace soñar, que me hace luchar, que me hace continuar hacia adelante.
Te conocí y me mostraste cómo era: mis ilusiones, mis fortalezas, mis debilidades, mi sensibilidad, mis miedos, mi fe... Te conocí y te volviste indespensable en mi vida. Formas parte de ella. Recuerdo tus noches estrelladas, el color intenso de los días, el cariño, la ternura, la sonrisa, la vitalidad, la esperanza... te recuerdo y se me para el tiempo. Creo que contigo volví a nacer. Me transformé. Ya no soy igual. La misma piel pero, distinta.
Qué extraño es todo desde entonces. Cada día te tengo presente, te siento y siento cada instante vivido. Me recorren los recuerdos y los sentimientos por la piel y me extremezco. Creo que tengo adicción a ti. Creo que me enamoré de ti.
Siento que desde entonces tengo una deuda contigo, una deuda que no podré saldar nunca y que me mantiene exclava. Tienes mi vida en tus manos, en tus ganas de gritar al mundo que existes, que estás ahí, que vives y tienes tantos secretos con los que deslumbrar... Yo sólo he descubierto una pequeña parte de ti y ya no puedo olvidarte...
Recuerdo como tarareaba en un abrazo ese "(...)volveré cuando la vida me recuerde tanto a ti, que no pueda dar ni un paso sin pensar en ti. Cuando ya no quede nada, más que aquello que dejé, volveré, sí volveré (...)". Se me escapan las lágrimas. Pareció ser una premonición. O quizá no, pero hoy estoy volviendo a tararearla y mi canto se vuelve promesa, esperanza. Se vuelve temor porque mi ilusión sea irreal y mis expectativas, humo.
Stop. Punto y aparte. No quiero humo en mis recuerdos ni en mi esperanza ni en mi alegría ni en mis sueños... no quiero humo en mi vida. En mi vida sólo quiero lo que has despertado en mí.
Continuo andando y cuando quiero darme cuenta te haces presente en otro momento, en otro tiempo, en otro lugar, con otras circunstancias... no puedo respirar, algo me anuda los pulmones. Serenidad. Sigue adelante.
¡Qué afortunada me siento! Bendigo el día en que te conocí, en que te cruzaste en mi camino, en que sembraste en mí, luz. Bendigo el día... bendigo el día de hoy.
No lo buscaba y lo encontré. ¿Dónde lo pongo? ¿Dónde lo pongo si en mi casa no hay hueco? ¿Dónde lo pongo si la vida se me desborda? ¿Dónde te coloco? ¿Cuál es tu hueco, tu espacio, tu lugar? ¿Qué hago ahora contigo que me has colocado la vida? Tengo una deuda eterna contigo. Intento resolver cómo saldarla. Por ahora, cada 25 de mayo. No pierdo la fe en encontrar la salida del laberinto. Quizá la salida sea disfrutar del recorrido. ¿Quién lo sabe? Yo no lo sé.
"BINTA Y LA GRAN IDEA" (Javier Fesser para Unicef - En el mundo a cada rato)
"Mi padre dice que todos debemos aprender del comportamiento de los pájaros. Los pájaros son tan listos que cogen lo mejor del norte y lo mejor del sur" (extracto del cortometraje)
Empiezo dudando. Dudo. No lo sé, no lo sé todo. Puede que esté equivocada. Puede que esté equivocada al pensar que es mayor el tesoro de la vida que el oro negro; equivocada al pensar que hay que censurar la tortura, las detenciones arbitrarias, la corrupción, el chantaje... Equivocada al pensar que los intereses económicos están detrás de una visita oficial que va a alimentar el reparto desproporcionado e interesado de la riqueza, que aumentará las diferencias. Total, ¡qué más da! Nosotros no tenemos que preocuparnos de que otras personas sientan el dolor del hambre. De que otras personas, hasta hace alrededor de 60 años, también fueran ciudadanos españoles.
Ahora los gobiernos sólo tienen que preocuparse por los beneficios que obtenga el territorio que gobiernan porque los límites invisibles de las fronteras los tienen contratados. Yo en mi casita.
Es verdad que es más lo que nos une que lo que nos diferncia con Guinea Ecuatorial. Lo que nos une a ellos y ellos a nosotros, es el simple hecho de ser PERSONAS, seres humanos que sufren, disfrutan, sueñan, esperan, empatizan... PERSONAS. Pero también es verdad que algo que nos diferencia es que aquí vivimos en democracia y allí, en una dictadura; aquí recibimos encantados en nuestros bancos el capital de la familia Obiang mientras allí sufren las consecuencias de la avaricia de su gobernante.
La riqueza del suelo pertenece al pueblo que vive en él, no al "señor" que lo "gobierna" tras unas elecciones libres (¡ja!) y condicionadas por el miedo de quienes reciben en sus casas armas si no apoyan al régimen. ¿Dónde estaban los observadores internacionales durante el proceso electoral? ¿Por qué la ONU no hace nada? ¿Por qué se está permitiendo? ¿Cuando llegará el cambio?
Tardará el cambio, porque va a depender de los ciudadanos ecuatoguineanos pero... a pesar de ser también africanos, aún están lejos de poder elegir y poder defender la elección de una democracia tal cómo ha pasado en Egipto. (Cuestión de poder ir alcanzando los Objetivos del Desarrollo del Milenio que España firmó, y con ello, se comprometió en ayudar a conseguir, ¿lo estará cumpliendo con esta visita?).
Ahora bien, cuando esto suceda (si sucede) ¿habrá "alguien" que esté pendiente, medie y cuide un proceso de transición que no acabe en otra dictadura encubierta?
Ojalá que ahora y entonces, la lucha por las libertades y por mermar diferencias vaya acompañada por el desinterés y el amor al prójimo, que pasa por la búsqueda de su beneficio, aunque haya que sacrificar parte del nuestro. Ojalá.
Hace mucho tiempo, el Sol y la Luna se conocieron y se casaron. Construyeron una casa hermosa en tierra seca y comenzaron su vida juntos. Después de algunos meses decidieron invitar a su amigo el Océano a su casa. "Son muy amables por pensar en mí," dijo el Océano, "pero me temo que no podré aceptar su oferta." "Lo sabía," dijo la Luna, "Usted ya no nos quiere." El océano respondió "Claro que sí pero pienso que no cabría en su casa." El Sol pensó que esto significaba que el Océano pensaba que su casa no era lo suficientemente grandiosa. "Por supuesto que no es eso lo que pienso" respondió el Océano, "Estoy seguro que su casa es igual de brillante que ustedes, pero - ". "Entonces pase por favor," dijo la Luna al mismo tiempo que abría las puertas de par en par. La casa era muy grande y se extendía hasta donde la vista alcanzaba. El Océano se filtró tímidamente a través del umbral. "Pase, pase, hay suficiente lugar para usted, " dijo el Sol mientras reía. Entonces, el Océano comenzó a fluir hacia adentro más rápidamente.
Pronto el suelo entero se cubrió de agua. "Ve, no había nada por qué preocuparse," dijo la Luna. "En realidad, apenas estoy comenzando a entrar," dijo el Océano y al decir esto, una ola enorme se precipitó a través del cuarto y salpicó a las paredes. El Sol y la Luna se elevaron más y más para evitar que se mojaran. Pronto los pescados y las otras criaturas del mar comenzaron a nadar dentro de la casa. "Mil disculpas," pidió el Océano pero el Sol dijo "No se preocupe, hay lugar para todos."
A medida que el Océano continuaba inundando la casa, el Sol y la Luna se vieron forzados a subir más y más hasta que tuvieron que salir a la azotea. "Dígame, mi amigo," decía el Sol viendo hacia abajo, "Ya casi termina de entrar? " "Creo que casi voy a la mitad," rugió el océano. "Son muy amables por invitarme." El Sol y la Luna no deseaban ser groseros y retractarse y entonces simplemente subieron más y más en el cielo. Su magnífica casa flotaba al revés en el agua abajo. Fue así como el Sol y la Luna se establecieron permanentemente en el cielo y encontraron armonía con la Tierra y el Océano. Y aunque se turnan para mirar hacia abajo con curiosidad, nunca han tocado la tierra otra vez desde entonces.
(...) La raíz es el origen y el origen son tus padres (...) (La raíz - Tontxu)
Cuando los padres empiezan a envejecer, o simplemente enferman, un código moral tácito obliga a los hijos a cuidar y hacer todo lo posible por sus padres. No está escrito, pero quién lo incumple es etiquetado, mal mirado y rechazado por quién lo rodea y es conocerdor del hecho.
¿Dónde están tus padres y los míos?
¿Dónde está tu cuna y la mía?¿Dónde la de la Humanidad?
"Jammu Africa" de Ismaël Lo.
ORIGINAL
Afrika a a a Afrika mon Afrique
Sama gent gi maa ngi ñaan Yalla wonma ko bala may ñibbi barsaq
Ma ne bes du ñakk ci bes yi Afrika don benn reew
D'ici ou d'ailleurs nous somm' des enfants d'Afrique
Mêm' si le ciel tombait luttons pour la paix
Kon jammu Afrika moom lay ñaan
Mané jammu Afrika mooy suñu natange
Afrika a a a Afrika a a
Afrika a a a Afrika mon Afrique
Yow mi nekka bittim reew man mi Lô maa ngi lay ñaan
Ak loo fa meun ta am ak noo fa meun ta mel bul fatte Afrika
Ici ou ailleurs la paix prix du bonheur
Mêm' si le ciel pleurait luttons pour nos frères
Kon jammu Afrika moom lay ñaan
Mané jammu Afrika mooy suñu natange
Afrika a a a Afrika a a
Afrika a a a Afrika mon Afrique
Onon bibbe Afrika ngimode, ngimode liggo-den leydi men
Ngaccen hasi daagal yoo Alla suren e musibaadi
Yoo Alla addu jam to Ruanda
Yoo Alla addu jam to Burundi
Yoo Alla addu jam to Casamans
Lawol Mbignona yee
Nota: Los dos primeros párrafos están escritos en Wolof, y el último en Pulaar.
TRADUCCIÓN
África a a a, África mi África
En mis sueños ruego a Dios para que esto se realice antes de que yo falte.
Me digo: “llegará un día en el que África estará unida”.
De aquí o de allí… somos los hijos de África, y aunque el cielo nos caiga encima lucharemos por la Paz.
Así que pido Paz en África, por que la prosperidad sólo llegará a África con la Paz.
África a a a, África a a a
África a a a, África mi África
Extranjero, yo te ruego, cualesquiera que sean tu fortuna y tu situación que no te olvides de África.
Aquí o en otro lugar, la Paz es el precio de la felicidad.
Y aunque el cielo llore, lucharemos por nuestros hermanos.
Porque sólo la Paz traerá a África la prosperidad.
África a a a, África a a a
África a a a, África mi África
Vosotros, los hijos de África, ¡levantaos!
¡Levantaos niños, mujeres y hombres para poder reconstruir nuestro país!
Un soldado decide nadar hasta Ceuta tras perder el pasaporte en Marruecos
La Guardia Civil pensó que se trataba de un inmigrante sin papeles.- El militar decidió comprar un traje de neopreno y aletas en Marruecos en lugar de ir al consulado
NATALIA JUNQUERA- Madrid - 11/01/2011
Un joven soldado destinado en un acuertalamiento de Ceuta decidió el pasado domingo llegar a la ciudad a nado tras haber perdido su pasaporte en Marruecos. La Guardia Civil lo interceptó a las 23.30 del pasado domingo en el mar, equipado con un traje de neopreno, un par de aletas y un tubo. "Iba perfectamente equipado y pensamos que era un inmigrante irregular", aseguran fuentes del cuerpo. La sorpresa de los agentes fue mayúscula al comprobar que el nadador era español y militar.
La Guardia Civil comprobó entonces que la disparatada versión del detenido era verdad. "En lugar de ir a un consulado a que le dieran un pasaporte provisional, vio la solución en cruzar a nado y entrar en España por un punto no permitido. Es de chiste", comentan las mismas fuentes. "Por puntos no habilitados no puede entrar nadie, ni con pasaporte ni sin él".
La Guardia Civil notificó a la Delegación del Gobierno y la comandancia militar los hechos. La entrada al territorio español por un punto no habilitado es una falta administrativa, por lo que el soldado tendría que pagar una multa.
Cada año, al llegar el mes de diciembre empiezan los nervios y la quietud por las fiestas: las luces en las calles, los polvorones y el turrón en las estanterías, los árboles y los belenes en las casas y, como todos los años, Cortylandia en la fachada del supermercado, quizá, con mayor repercusión de este país.
Al pasearse por la tradicional calle Maestro Victoria observamos el espectáculo que, éste año, representa La Navidad en el Mundo: Europa, Asia, América, Oceanía. Si no es representado con monumentos lo representan de manera genérica niños y niñas ataviados con los trajes tradicionales, pero no están todos.
¿Por qué no aparece África? África no está en el espectáculo de la fachada del edificio, quizá porque ya esté abajo. Está abriendo los labios para desear felices fiestas, está intentado vender un periódico y pasando frío. Muchos devuelven las sonrisas, los deseos de felicidad, dan un eurillo para un café caliente… pero mejor miramos el espectáculo de luz y sonido, al final miramos el horario para llevar a nuestros hijos a ver la Navidad que unos creativos han querido transmitir. ¿Del todo real?
¿A caso en África no se celebra la Navidad? Si pensamos como los slogans de los anuncios (“Regala Navidad” o “Luchamos por tu Navidad bajando nuestros precios”) África no celebra la Navidad. Intentamos cerrar los ojos ante una realidad que existe y contra la que todos decimos que estamos en contra pero contra la que no luchamos: Navidad es consumir.
La Navidad es para TODOS, no sólo para los que tienen un poder adquisitivo que les permita consumir alimentos, perfumes, juguetes, ropa, música, complementos… Navidad es celebrar y festejar que hay Esperanza, que somos libres.
Lo bonito es festejarlo y celebrarlo cada año según las costumbres de la cultura donde hayamos nacido o estemos viviendo. Cada cual a su modo. Ninguna manera es mejor que otra, en cada parte del Mundo es diferente. En lo diverso está la riqueza y la belleza.
Hay quién festeja con langostinos y hay quién lo hace con arroz, hay quién lo hace en una casa de ladrillo y quién lo hace en una casa de adobe, pero unos y otros festejan lo importante, porque la Esperanza y la Libertad es para TODOS. Luego vendrán, o mientras tanto vendrán, los días de lucha por la igualdad de oportunidades, pero aquel día en Belén, todas las razas, todos los países, todas las clases sociales estaban presentes en el establo: había reyes, pastores, lavanderas, negros, blancos, orientales, niños, adultos. El Niño se hizo presente para todos, para todos se hizo regalo.
Luchemos por nuestra Navidad bajando los precios que le ponemos al cariño, a la compañía, a la entrega, a poner la otra mejilla, al respeto, al amor…
Regalemos Navidad; regalemos compañía, esperanza, lucha, acompañamiento, tolerancia, amor, cuidado, respeto…
Eso es Navidad, cuidar y respetar al que tenemos al lado: al amigo, al familiar, al vecino, al conocido… se multiplicará de unos para otros de manera exponencial y el Mundo entero tendrá Navidad todo el año.
Puede que si fuera esto lo que pensaran los creativos que han ideado la campaña de Navidad en la que se hace presente Cortylandia no hubiéramos echado en falta a ningún niño negro ni ningún monumento o accidente geográfico importante como el Kilimanjaro, pero “mejor obviamos África y evitamos posibles susceptibilidades; quizá nadie se dé cuenta; quizá sea mejor no hacer patente la realidad diaria del continente" (si seguimos pensando que la Navidad es para los ricos. Pero no olvidemos que en África hay petróleo, diamantes, coltán…).
No todo ha sido malo, ha sido un paso el querer aunar continentes y querer hacer ver que la Navidad se celebra en todo el Mundo, pero ya que se apuesta por un ideal de unidad, de solidaridad, que sea de verdad, que no sea sólo la fachada de unos muñecos animados, que haya algo más detrás. Pero eso no vende.
Ojalá, poco a poco, sigamos avanzando, estamos en el buen camino. ¿Quién iba a decirnos aquellos años de representación de las películas Disney que sin mucho tardar se iba a “cambiar el decorado”?
Feliz 2011 para todos. FELIZ NAVIDAD TODO EL AÑO PARA TODOS.