miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL ADVIENTO "MODERNO". TIEMPO DE ESPERANZA


     Según la RAE, el Adviento puede definirse como: " Tiempo litúrgico de preparación de la Navidad, en las cuatro semanas que la preceden". 

     Para los cristianos es un momento de Esperanza. Esperanza porque uno se prepara para la natividad de Jesús. Con su llegada se marcó un antes y un después en la Historia (innegable más allá de ser o no creyente. A la hora de datar la Historia se utiliza como referencia universal el año de Su nacimiento).

    

"El ángel, entrando a su presencia, dijo:
- Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres". (Lc 1, 28)

    A partir de ese momento se deja constancia fehaciente de que no estamos solos, de que hay un "padre universal" que acompaña, consuela, quiere, marca el sendero, escarmienta, busca lo mejor para cada uno... A partir de ese momento hay un ejemplo claro y vivo del camino a seguir, de a quién cuidar, de a quién acompañar, de a quién proteger...

     La "Casa-Escuela Santiago Uno" de Salamanca (España), es un claro ejemplo de ello. Gracias a ellos sigue viva la Esperanza. Un ejemplo claro de cómo vivir el Adviento y la "Post-Navidad" hoy en día.












sábado, 3 de diciembre de 2011

LA FUERZA DE LAS PEQUEÑAS Y SIMPLES COSAS

     Cuando nadie mira, en la soledad de la habitación, del cuarto, del corazón... uno se desenmascara. Uno olvida el disfraz, la armadura y la lanza y vuelve al origen.

     Busca en cajones crayones con los que proyectar su origen, sus sueños... Busca una sábana que teñir y que le arrope en la oscuridad de la noche.

     A veces, en el cajón, junto a los crayones hay pequeñas cosas que no se sabe dónde colocar. A veces inservibles, otras, tan importantes que no se puede cerrar el cajón. ¿Por qué no hacer un collage con todas?

     Quizá, a la luz de la mañana, sólo quede una sábana arrugada y cada cosa colocada en su sitio. Quizá, a la luz  de la mañana. Quizá.

 


     Pequeñas cosas, simples cosas que guardar en el corazón y que son la brújula del pasado, del recuerdo... a veces blanco, a veces negro, a veces multicolor...

"(...) Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amó la vida,
              y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas (...)"

     También comprende cuán importante es haber encontrado la esencia que mueve la vida, la propia vida. Al menos uno sabe hacia dónde dirigirse. Qué camino escoger, eso ya, es otro cantar.


Papá Dembo es tan grande como un baobab
y es el más sabio de toda la aldea.
Papá Dembo es mi abuelo 
y cuenta las historias mejor que nadie.
-Dime, Papá Dembo, dime, ¿de qué color es África?
- ¿África, pequeño Chaka?
África es negra como mi piel,
y roja como la tierra,
y blanca como la luz del medio día,
y azul como las sombras del atardecer,
y amarilla como el gran río, 
y verde como las hojas de las palmeras.
África, pequeño Chaka,
tiene todos los colores de la vida.
(...)
-¡Pero, Papá Dembo,
yo no quiero que te mueras nunca!
- La muerte, pequeño Chaka, 
la muerte es un vestido que todo el mundo
se pondrá algún día.
Pero el mañana está aún lejos
y a mí me quedan aún por delante
muchos días, meses y años
para contarte más historias que te harán
guardar en el corazón el recuerdo de África.
Y puede que más adelante,
cuando tú tengas mi edad, pequeño Chaka,
seas tú el que le cuentes a tu nieto
las historias de Papá Dembo.
Entonces, allá donde yo esté, sonreiré feliz.
(África, pequeño Chaka... Marie Sellier & Marion Lesage. Ed. Edelvives)


domingo, 27 de noviembre de 2011

CONTIGO APRENDÍ

Que si pauta Montesori, que si cuadrícula, que si milimetrada, que si folio... Que si de cabeza, que si con los dedos, que si con calculadora... que si de memoria, que si razonando, que si con esquemas... Que si fonético, que si silábico, que si morfológico ... Que si por descubrimiento, que si por imitación, que si significativo...

Me escuchabas y partías de lo que conocía, me hiciste descubrir un nuevo mundo a partir de mi ilusión y mis sueños. Por descubrimiento y significativo. Me ofrecías folio, elegí pauta. Contigo aprendí y me dejaste huella. Aunque lo intente no lo olvido. Contigo aprendí.

Lo que se aprende cambia la vida. El maestro deja huella y no se olvida. Te condiciona, a partir de ese momento, la vida. Para bien o para mal, estará presente para siempre.

(El que tenga oídos para oir, que oiga).