Me escuchabas y partías de lo que conocía, me hiciste descubrir un nuevo mundo a partir de mi ilusión y mis sueños. Por descubrimiento y significativo. Me ofrecías folio, elegí pauta. Contigo aprendí y me dejaste huella. Aunque lo intente no lo olvido. Contigo aprendí.
Lo que se aprende cambia la vida. El maestro deja huella y no se olvida. Te condiciona, a partir de ese momento, la vida. Para bien o para mal, estará presente para siempre.
(El que tenga oídos para oir, que oiga).