Según la Real Academia Española de la Lengua, en su cuarta acepción, soñar es "anhelar persistentemente algo". Cuando se persevera en una dirección, generalmente, se consigue el objeto o meta a alcanzar; por lo tanto, los SUEÑOS SE PUEDEN LOGRAR.
"El futuro pertenece a los que creen en la belleza de sus sueños" (Eleonor Roosevelt)
El horario está basado en el poema de Susana Carrizo, "Uno crece". Porque en los momentos de crisis la creatividad se activa y potencia; porque en los momentos de fiebre los niños crecen; porque cuando uno sufre el corazón aprende a valorar lo bueno que vendrá después.
Pero mi pequeña Esperanza es la que se levanta todas las mañanas.
Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes.
La Fe es la que se estira por los siglos de los siglos.
La Caridad es la que se extiende por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña Esperanza es la que todas las mañanas nos da los buenos días.
Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes
La Fe es un soldado, es un capitán que defiende una fortaleza....
La Caridad es un médico, una hermanita de los pobres que cuida a los enfermos, que cuida a los heridos... pero mi pequeña Esperanza es la que saluda al pobre y al huérfano.
Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes.
La Fe es una iglesia, una catedral enraizada en el suelo...
La Caridad un hospital, un sanatorio que recoge todas las desgracias del mundo.
Pero sin Esperanza, todo eso no sería más que un cementerio...
"Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes
La Fe es la que vela por los siglos de los siglos,
La Caridad es la que vela por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña Esperanza es la que se duerme todas las noches, en su cama de niña, después de rezar sus oraciones, y la que todas las mañanas despierta y se levanta y reza sus oraciones con una mirada nueva.".
Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes
La Fe es un gran árbol, un roble arraigado en el corazón...
Y bajo las alas de ese árbol, la Caridad, mi hija la Caridad ampara todos los infortunios del mundo.
Y mi pequeña Esperanza no es nada más que esa promesa de brote que se anuncia al principio de abril. Y cuando se ve el árbol, cuando miráis el roble.
Cuando veis tanta fuerza y tanta rudeza ese brote pequeño y tierno ya no parece nada. Es él el que perece un parásito del árbol...
El que parece alimentarse del árbol. Es él el que parece apoyarse en el árbol, salir del árbol, no poder ser nada, no poder existir sin el árbol. Y, efectivamente, hoy sale del árbol, de la axila de las ramas, de la axila de las hojas, y ya no puede existir sin el árbol. Parece proceder del árbol, hurtar el alimento del árbol.
Pero es lo contrario, es de él de donde todo procede. Sin un brote que apareció una vez, el árbol no existiría. Sin esos miles de brotes, que llegan una vez a principios de abril y quizá los últimos días de marzo, nada duraría, el árbol no duraría, y no mantendría su puesto de árbol, sin esa savia que asciende y llora en el mes de mayo, sin esos miles de brotes que apuntan tiernamente en la axila de las ramas duras...
Toda vida procede de la ternura.
(...)
Por otra parte yo os digo, dice Dios, que sin ese brote de abril, sin esos miles, sin ese único brotecito de esperanza, que evidentemente todo el mundo puede romper, sin ese tierno brote algodonoso, que el primero que pasa puede hacer saltar con la uña, toda mi creación no sería más que leña muerta."
Charles Péguy, El misterio de los santos inocentes, 9-11.
"(...)PORQUE CREO EN TI CADA MAÑANA, AUNQUE A VECES TÚ NO CREAS NADA.
SENTIR QUE AÚN QUEDA TIEMPO PARA INTENTARLO, PARA CAMBIAR TU DESTINO(...)"
"Pero la Esperanza, dice Dios, esto sí que me extraña, me extraña hasta a Mí mismo, esto sí que es algo verdaderamente extraño.
Que estos pobres hijos vean cómo marchan hoy las cosas y que crean que mañana todo irá mejor, esto sí que es asombroso y es, con mucho, la mayor maravilla de la Gracia"
"(...) A veces la vida golpea en la cabeza con un ladrillo. No pierdan la fe.
Estoy convencido de que lo único que me mantenía en curso era que amaba lo que hacía. Deben encontrar lo que realmente les apasiona. Y esto es tan cierto respecto del trabajo como lo es respecto del amor. El trabajo les llenará una parte importante de sus vidas, y la única manera de sentirse realmente satisfecho es realizar lo que consideran un gran trabajo. Y el único modo de realizar un gran trabajo es amar lo que uno hace. Si no lo han encontrado aún, sigan buscando. No se conformen.
Así como sucede con todos los asuntos del corazón, sabrán cuando lo hayan encontrado. Y, así como sucede en cualquier gran relación, mejora más y más a medida que transcurren los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se conformen (...)"